¿Cómo lo recuerdas? No hay una respuesta única a esta pregunta. No sólo porque cada uno tiene sus propios trucos para memorizar mejor lo aprendido, sino también porque para un mismo contenido, para un mismo lapso de tiempo entre el momento del aprendizaje y el de la restitución, los resultados varían considerablemente de un individuo a otro.
Así lo demuestra el profesor Will Talheimer, especialista en aprendizaje, en un informe titulado "¿Cuánto olvida la gente? Una entrada de blog del mismo profesor ofrece algunos puntos clave.
Para apoyar su afirmación, Talheimer estudió varios trabajos de investigación sobre la memoria de aprendizaje.
Sin memorización estándar
En primer lugar, es importante saber que afirmaciones como "Olvidas el 40% de lo que aprendes en 20 minutos y el 77% en seis días" son completamente irreales. Las investigaciones demuestran que es imposible establecer ni siquiera un porcentaje amplio de contenidos memorizados en un periodo determinado. Por ejemplo, uno o dos días después del aprendizaje, los que lo siguieron olvidaron entre el 0 y el 73% de lo que habían aprendido. Mejor aún: uno o dos años después de aprender, los alumnos olvidaban entre el 16% y el 94% de lo que habían aprendido.
Lo que también se sabe es que en la memorización influyen muchos factores:
- El contenido en sí;
- Las prioridades del alumno;
- La motivación del alumno;
- La eficacia de los métodos de aprendizaje utilizados;
- El contexto del aprendizaje, por una parte, y de la removilización de los conocimientos, por otra;
- El tiempo durante el cual deben retenerse los nuevos conocimientos;
- La dificultad de la prueba, incluida la movilización de los conocimientos adquiridos... Entre otras cosas.
Will Talheimer subraya la importancia de los métodos de aprendizaje utilizados. Cuanto más significativo sea el aprendizaje, mayor será la memorización. Siempre que también tenga sentido la situación de restitución de los conocimientos adquiridos.
Aprendizaje y retroalimentación en contexto
Por ello, recomienda a los profesores y otros profesionales del aprendizaje
- Admitir que los alumnos olvidarán... ¡no actuar como si lo hubieran retenido de una vez por todas!
- Alinear la situación de aprendizaje y la situación de retroalimentación: en ambos casos, situar el aprendizaje y lo que hay que recordar en su contexto (ésta parece ser una noción clave). Proceder mediante simulaciones, mediante preguntas guionizadas, mediante prácticas realistas, próximas al contexto de utilización real de los conocimientos supuestamente adquiridos.
- Compruebe con los alumnos que han memorizado el aprendizaje en contexto, evocando una situación similar a la que se les planteó durante el aprendizaje inicial.
- Organizar sesiones de recordatorio de los conocimientos más importantes, de nuevo situándolos en un contexto de uso cercano a la realidad.
Olvídese de los métodos que no hacen que la gente se acuerde.
Al leer estas propuestas, uno podría pensar que son de sentido común, pero también hay que admitir que apenas se corresponden con la forma en que se llevan a cabo muchas actividades de aprendizaje en la escuela.
- Listas de verbos irregulares para aprender de memoria fuera de contexto,
- conceptos matemáticos que se reutilizan varios años después del aprendizaje inicial sin sesiones de recordatorio entre medias,
- reglas gramaticales seguidas de ejercicios mecánicos sobre textos sin significado personal para el alumno
- enunciados de problemas científicos que "tienen sentido" pero que no interesan absolutamente a nadie (por ejemplo, "José quiere medir la Torre Eiffel. Tiene una regla de 50 cm de largo para esto..." ¡verdadero ejemplo!)
- la aplicación ciega de programas lineales, cuya lógica sólo es aparente para quienes los diseñaron...
Todo esto dificulta la memorización.
Situar al alumno en el centro significa también tener en cuenta lo que sabemos (por experiencia e investigación) sobre los mecanismos del aprendizaje y la memorización, y admitir que la motivación y las prioridades, que pueden estimularse con contextos y entornos realistas que el alumno disfrute descubriendo, son cruciales para el proceso. Hay algunos métodos más adecuados que otros para facilitar la memorización, utilicémoslos.
¿Cuánto olvida la gente? Will at Work Learning blog, 14 de diciembre de 2010.
¿Cuánto olvida la gente? Talheimer W, abril de 2010, informe completo descargable en pdf en http://www.work-learning.com/catalog.html **
Imagen: LunchByte-Create-Learning-Rochester NY / Michael Cardus, Flickr / CC BY 2.0
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