El blog de Cathy Moore "Making change - Ideas for lively elearning ", con su enfoque decididamente pragmático de la formación a distancia, su sentido de la imagen y, sobre todo, su imaginación, la han hecho indispensable para nosotros.
En una reciente presentación de diapositivas (en inglés), How to save the world with elearning scenarios, imagina un encargo de e-learning para un cliente que quiere advertir a un público de jóvenes aprendices de hostelería sobre los principales peligros de la profesión. A partir de esta situación, expone algunos de los principios clave de la elaboración de un guión para un curso a distancia.
Analiza un curso que hasta ahora no ha funcionado: listas de reglas que uno tiene la tentación de saltarse, contenidos que hay que asimilar sin prioridad, en definitiva, conocimientos desencarnados y demasiado amplios.
Formar para resolver un problema
El enfoque de diseño educativo que recomienda
- Fijar un objetivo realista y cuantificable: reducir el número de accidentes en un plazo determinado.
- Identificar los pasos y condiciones necesarios para alcanzar el objetivo.
En este caso, enumera una serie de acciones que el aprendiz, estudiante o alumno debe realizar para evitar un accidente.
- Diseña actividades en cada etapa que aborden el problema de forma realista.
En el ejemplo propuesto, el objetivo es dar a los alumnos la oportunidad de simular, antes de practicar en una situación real, las acciones que permitirán reducir los accidentes.
El punto central del escenario es la personificación. Aquí, un joven tractorista explica las precauciones que deben tomarse al manejar maquinaria, y allí se pone a prueba a un joven camarero que sirve una bandeja, operación siempre delicada. Este personaje se enfrenta a un reto de la vida real.
Un enfoque basado en la tarea y no en las normas
Cathy Moore muestra detalladamente cómo, por ejemplo, la adquisición de los gestos correctos en el oficio de camarero no se consigue mediante manuales de instrucciones, sino mediante preguntas formuladas directamente al alumno, que debe justificar su elección en determinadas situaciones y cuestionar así sus propios gestos.
El orden en que se presenta la información también es importante: en lugar de presentar la información seguida de actividades (ejercicios, cuestionarios), parece más eficaz sumergir al alumno en el flujo de actividades proporcionándole ayudas discretas para obtener más información. Es lo que se conoce como enfoque por tareas, muy utilizado en la formación de adultos.
Cathy Moore desarrolla aquí lo que denomina "action mapping", un método para diseñar cursos de formación obligándose a seleccionar como objetivos únicamente lo que los alumnos necesitan saber hacer, una versión dinamizada de la enseñanza por objetivos: "cambiar lo que la gente hace, no sólo lo que sabe ".
Ilustración: Flore W - Pixabay
Ver más artículos de este autor