Artículos

Publicado el 13 de enero de 2014 Actualizado el 12 de octubre de 2022

Guiones educativos, parte 1: definir el objetivo

Definir su objetivo educativo es un paso crucial en la escritura de guiones

Primer artículo de una serie de cinco.

Durante mucho tiempo, la cuestión era cómo integrar la tecnología digital en un curso o formación existente. En la actualidad, los educadores han superado este enfoque, en el que la contribución de la tecnología digital se limitaba a las pruebas de conocimientos después de un curso o módulo de formación o a las observaciones realizadas previamente. La tecnología digital está ahora en el centro del aprendizaje. Mientras los profesores se enfrentan a una difícil elección entre la variedad de herramientas y medios digitales disponibles, también luchan por desarrollar un escenario de enseñanza que combine conocimientos, habilidades y herramientas coherentes. ¿La mayor dificultad no es saber cómo guionizar un curso de formación?

La escritura digital en el corazón del sistema educativo

Existen herramientas de scripting: hay muchos paquetes de software y las empresas presentes en este mercado intentan posicionarse. Sin embargo, el profesor o pedagogo sigue siendo el único capaz de diseñar el sistema de formación. ¿Cómo se puede hacer esto? Teniendo siempre presente una pregunta esencial: ¿cuál es mi objetivo educativo?

La cuestión del objetivo educativo, base del diseño educativo

La cuestión del objetivo pedagógico se olvida a menudo o se deja de lado en favor de los medios digitales y las herramientas cada vez más potentes. Pero, ¿de qué sirve un blog, una animación en flash o una wiki si no se corresponden con el objetivo educativo o el público al que van dirigidos?

Por lo tanto, es necesario reflexionar detenidamente sobre las siguientes cuestiones:

¿A quién va dirigido? ¿Profesional o académico? ¿Formación inicial o continua? ¿Por qué se propone este módulo de formación? ¿Es necesario para la coherencia de todo el curso de formación? ¿Qué conocimientos, habilidades y competencias hay que movilizar? ¿Qué conocimientos, habilidades y competencias se desarrollarán? ¿Se requieren prácticas de campo u observación?

Las respuestas a estas preguntas son el punto de partida del guión. Sólo en una fase posterior se considerarán las cuestiones relativas al guion de las secuencias y las herramientas digitales que se utilizarán.

La definición del objetivo educativo, un proceso global de reflexión

Estas son las etapas de la definición del objetivo educativo:

1. Determinar el público objetivo y el contexto

La edad, el nivel y el perfil de los alumnos, el marco de formación (inicial o continua, académica o profesional), la ubicación geográfica (y el acceso a la tecnología) influyen en las elecciones pedagógicas. Por lo tanto, un análisis bastante detallado de los destinatarios permitirá comprobar la coherencia de los materiales propuestos y de las herramientas digitales utilizadas.

Por ejemplo, el perfil de un estudiante puede ser demasiado amplio: ¿es un estudiante de primer año o de máster al que va dirigido el curso? ¿Está abierto al público en general? ¿Es el estudiante un hablante nativo? ¿Tienen los requisitos necesarios?

Pongamos un ejemplo: un curso de formación sobre la "práctica de las herramientas de comunicación". El objetivo en el contexto de un curso de formación profesional podría ser "utilizar herramientas de comunicación profesional". ¿Es este objetivo el mismo en un entorno escolar? No, porque el público, el escenario y el contexto no son los mismos. En el contexto escolar, la formación podría construirse en torno al siguiente objetivo: "Utilizar herramientas de colaboración en la escuela secundaria".

Si el uso y la práctica de las herramientas de comunicación difieren en función del público al que se dirigen, el objetivo debe diferenciarse.

2. Definir los objetivos generales de la formación

El diseñador del curso establece los objetivos del mismo respondiendo a una sencilla pregunta: "¿Qué podrá ser, hacer o saber el alumno al final de este curso? La respuesta permite definir con precisión el objetivo.

Definir este objetivo es a veces muy fácil cuando existen documentos o programas oficiales de referencia, ya que estos textos suelen tener el mérito de identificarlo claramente.

Veamos, por ejemplo, un curso de formación sobre "Motivación de grupos de proyectos por parte del director". La formación está dirigida a un público específico: los directores de grupos de proyectos en las empresas. ¿Cuál es el objetivo general? El directivo es capaz de movilizar a sus equipos en torno a los proyectos que se le confían.

3. Comprobar que el objetivo es coherente con la meta

La reflexión sobre el objetivo debe completarse con la identificación de la meta deseada.

Así, a partir del ejemplo anterior, el objetivo es que el alumno sea capaz de movilizar a sus equipos en torno a los proyectos que se le encomienden. ¿Pero con qué fin? Para que la empresa gane en rendimiento.

Si el profesor ha seguido los 3 pasos, debería ser capaz de completar la siguiente formulación:

"Al final de la formación........., el alumno es capaz de.......... para.............

4. Determinar los subobjetivos

El educador establece las diferentes áreas y módulos para proporcionar una formación completa. Esta suele ser la parte más difícil, ya que para algunos cursos requiere mucha creatividad y anticipación.

También es el más apasionante porque cada uno de estos módulos tiene su correspondiente subobjetivo que va de la mano del contenido desarrollado. Por lo tanto, es en esta fase cuando se determinan los diferentes módulos del curso de formación, se examina su utilidad y coherencia y se elabora el esquema del escenario de formación. También es la oportunidad de trazar un mapa de los conocimientos y habilidades/competencias movilizados y desarrollados a través de los diferentes módulos.

¿Es el objetivo educativo la piedra angular del diseño de la formación? Sí, porque la definición del objetivo educativo forma parte de un proceso global de reflexión y sienta las bases del sistema de formación. Para formalizar esta reflexión, el profesor o el diseñador pedagógico pueden utilizar herramientas de "mapas mentales". La ventaja de un programa informático de mapas mentales como MindView (compatible con Microsoft Office) es que se puede completar, lo que proporciona una visión global de la formación y su coherencia.


Referencias

E-learning: la pedagogía por encima de todo - Sylvain VACARESSE - en L'École numérique
https://www.reseau-canope.fr/resultats-de-recherche.html?L=0&id=43&tx_solr%5Bq%5D=%C3%89cole+num%C3%A9rique&tx_solr%5Bfilter%5D%5B0%5D=type%3AnoticiaNoticia

Construir un curso de formación para el e-learning - Olivier Legrand - Mapa mental - http://www.mindmeister.com/fr/180976718/construire-une-formation-pour-le-elearning.

Lea los demás artículos de la serie dedicada a los guiones educativos:

Parte 2: la secuencia

Tercera parte: desarrollo del escenario

Parte 4: aplicación

Parte 5: Evaluación


Ver más artículos de este autor

Archivos

  • Guiones educativos

Superprof: la plataforma para encontrar los mejores profesores particulares en España.


Reciba nuestro dossier de la semana por correo electrónico

Manténgase informado sobre el aprendizaje digital en todas sus formas cada día. Ideas y recursos interesantes. ¡Disfrútelo, es gratis!