Aunque la definición del objetivo educativo debe ser pensada de forma global por los pedagogos y movilizar su reflexión antes del diseño del sistema de formación, también deben completar su análisis antes de avanzar en el proceso de diseño.
Sin que sea necesario en esta fase establecer el contenido en detalle, el diseñador instruccional establece en primer lugar los temas que debe cubrir la formación, y luego los niveles (secuencias, actividades, talleres, etc.) para los que determinará los objetivos de aprendizaje. Todo este trabajo constituye la secuenciación.
Análisis de los temas de formación, un esfuerzo de colaboración
Este análisis suele llevarse a cabo en colaboración entre el diseñador de la instrucción y los expertos en la materia para garantizar la coherencia de todo el curso de formación. Esta colaboración permite elaborar una secuencia inicial y una estructura común para los diferentes módulos o incluso las diferentes secuencias. A continuación, es una oportunidad para debatir sobre las prácticas de enseñanza, los métodos, las herramientas utilizadas y las limitaciones que deben integrarse.
En esta ocasión, se puede establecer una primera estandarización de los modelos de enseñanza a considerar. Esto confundirá inicialmente a algunos profesores que están acostumbrados a utilizar principalmente un enfoque deductivo y métodos expositivos y demostrativos [1]. ¿Debemos entonces replantearnos los fundamentos de la pedagogía? Sin ir tan lejos, la introducción de las tecnologías en la EAD requiere al menos "reinterpretarlas". Se esperan entonces innovaciones pedagógicas para reconsiderar la transmisión de conocimientos y habilidades/competencias.
Este trabajo es relativamente fácil cuando los diseñadores pedagógicos utilizan un marco de referencia de formación previamente desarrollado durante la definición del sistema o cuando se trata de programas educativos nacionales.
La secuenciación, una tarea pedagógica en profundidad
El pedagogo determina todos los objetivos de aprendizaje que responden al objetivo general de la formación. A continuación, se organizan los objetivos. Esta fase de secuenciación es el resultado de la colaboración entre los profesores para comprobar que todos los objetivos preestablecidos se han cubierto en los distintos módulos durante el curso.
Cada secuencia corresponde generalmente a un objetivo de aprendizaje. Sin embargo, se puede observar que durante una secuencia se deben alcanzar varios objetivos. La elección de una u otra opción varía entonces en función del curso y del público al que va dirigido. Por ejemplo, en el contexto de la formación universitaria, es difícil limitarse a un único objetivo porque los estudiantes suelen tener que movilizar varias habilidades/capacidades observables además de sus conocimientos: no es raro que un estudiante tenga que aplicar, analizar y sintetizar durante la misma actividad.
Por tanto, los objetivos son múltiples. El educador que se enfrenta a esta diversidad puede recurrir al trabajo realizado por Bloom [2] que propone un enfoque por niveles e identifica diferentes objetivos educativos. En la actualidad existe un gran número de publicaciones sobre este tema que explican los niveles taxonómicos y las actividades que pueden satisfacerlos (ver referencias).
El siguiente paso es organizar los objetivos de aprendizaje. El método más utilizado es el de los prerrequisitos, que se basa en una jerarquía de objetivos de aprendizaje. No entraremos a dialogar sobre este punto, ya que hay otros métodos que también pueden ser adecuados para organizarlos. El folleto sobre el diseño de un curso a distancia propuesto por la FAO es bastante rico en la explicación de los métodos adecuados para determinadas situaciones.
Un objetivo para cada grano de aprendizaje
Que el objetivo de aprendizaje sea único o múltiple a nivel de secuencia no es un problema real. De hecho, los pedagogos se asegurarán de que la actividad pedagógica se limite a un único objetivo de aprendizaje. Esto nos lleva a la noción de unidad de aprendizaje, que en la jerga de la enseñanza a distancia es una unidad mínima de aprendizaje.
El resultado de la secuenciación es una estructura de curso en la que cada grano corresponde a un objetivo de aprendizaje específico y contribuye a la consecución del objetivo pedagógico general del curso.
Todo este trabajo de secuenciación se complementa necesariamente con las estrategias pedagógicas. Las herramientas digitales, la evaluación y los métodos de apoyo son la continuación lógica de esto. Al mismo tiempo, la secuenciación también es útil para diseñar la estructura del sitio web o de la plataforma en la que se imparte la formación.
Se aconseja que el diseñador de la instrucción y el experto en la materia elaboren un plan detallado de toda la secuencia. Este documento de síntesis servirá de base para el diseño del plan de estudios y para que los demás participantes en el diseño y desarrollo del dispositivo de formación comprendan mejor la arquitectura general del curso.
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