Desde hace más de una década, la creatividad es el lema de la formación. Desde los cursos de cocina hasta la formación de directivos, los profesores tienen el deber de animar a sus alumnos a pensar de forma creativa y a aportar nuevas ideas y conceptos.
Pero cuando se trata de la enseñanza de idiomas, la cosa se complica. El profesor debe transmitir una lengua "correcta", evitando regionalismos y, en el caso del francés, evitando anglicismos. A menudo se percibe la lengua como algo inmutable e intocable. Acudimos a los diccionarios "oficiales", no sólo para conocer el significado de una palabra, sino también para saber si es correcto o no utilizarla, es decir, si realmente existe.
Sin embargo, no es la existencia de una palabra en un diccionario lo que la hace "real". De hecho, hagámonos la siguiente pregunta: ¿quién crea las palabras que aparecen en los diccionarios oficiales? ¿Lingüistas? ¿Los académicos?
¿Qué hace que una palabra sea "real"?
Para la profesora de lengua inglesa Anne Curzan, los autores de diccionarios están en sintonía con la evolución de la lengua; recogen e incorporan nuevas palabras al diccionario, pero no son los autores: ¡todos somos los autores! Nosotros definimos qué palabras se convertirán en "reales" a través de nuestro uso diario. Mediante el uso repetido de una palabra decidimos si realmente satisface una necesidad y llena un vacío lingüístico.
Lejos de alarmismos sobre la pérdida del "buen" lenguaje, nos recuerda que muchas palabras que hoy son perfectamente aceptables en la lengua inglesa eran objeto de acalorados debates hace tan sólo unos años. Para ella, la lengua inglesa no está en peligro. Está viva y simplemente evoluciona con los tiempos. Diccionarios en línea como elUrban dictionary reflejan esta idea al recopilar nuevas palabras y expresiones inglesas utilizadas en la vida cotidiana, pero que no aparecen en los diccionarios oficiales. En el caso del francés, "le dico des mots qui n'exist mais qu'on utilise quand même " (.pdf), recoge palabras que se utilizan a diario pero que no aparecen en ningún diccionario.
Crear nuevas palabras
Otros sitios, como wordnik.com, creado en 2005 por la lexicógrafa Erin McKean, ofrecen a los usuarios la posibilidad de crear ellos mismos nuevas palabras (véase el artículo de Christine Vaufrey sobre este tema). Para ello, propone seis reglas, como mezclar dos palabras para formar otra o, más sencillamente, ¡"robar" palabras de otros idiomas! Para esta especialista de la lengua inglesa y, como ella misma se define, "evangelista del diccionario", la creatividad no debe detenerse en los ámbitos del arte y la tecnología. "La lengua es divertida y debería seguir siéndolo.
Creatividad lingüística en la enseñanza de idiomas
Pero, ¿cómo incorporar esta idea a una clase de idiomas? ¿Tiene realmente cabida la creatividad lingüística entre el aprendizaje de la gramática y el estudio de su evolución?
Para responder a esta pregunta, tomemos un ejemplo concreto propuesto por Anne Curzan. Cuando empieza un nuevo curso de historia de la lengua inglesa, pide a sus alumnos que le enseñen dos palabras nuevas. Este sencillo ejercicio consigue dos cosas: en primer lugar, que los alumnos se den cuenta de que la lengua está viva y en constante evolución y, en segundo lugar, que ellos son sus autores. No se estigmatiza el lenguaje "de la calle", sino que se valora la capacidad de sus usuarios para adaptarlo a la evolución de la sociedad y el estilo de vida. ¿Para cuándo un curso de creatividad lingüística?
Ilustración: Salas de profesores
Referencias
Charla TED de Erin McKean, "¡Adelante, inventa palabras nuevas!", noviembre de 2014.
http://www.ted.com/talks/erin_mckean_go_ahead_make_up_new_words
Charla TED de Anne Curzan, "¿Qué hace que una palabra sea 'real'?", marzo de 2014
http://www.ted.com/talks/anne_curzan_what_makes_a_word_real
Charla TED - Redefinir el diccionario - Erin McKean
https://ed.ted.com/lessons/erin-mckean-redefines-the-dictionary
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