La robótica entró primero en nuestra imaginación, pero ahora forma parte de nuestras vidas sin que nos demos cuenta.
Los drones robot sobrevuelan nuestras cabezas, las aspiradoras robot están a la venta en las tiendas, los robots de juguete entretienen a los niños, otros asisten a los enfermos y cada vez más productos, desde teléfonos a coches, desde ropa a alimentos, son ensamblados por robots.
Pero antes había robots en las películas y los videojuegos, robots virtuales programables y, antes, robots en la literatura y figuritas de robots de juguete. En resumen, los robots están cada vez más cerca de nosotros y formarán parte de nuestra vida cotidiana. Más vale que nos preparemos para dominarlos.
Cuestión de costes
Un robot educativo completo y sofisticado cuesta más de 5.000 euros (7.500 dólares), por lo que es comprensible que la mayoría de las escuelas no empiecen por esa escala. Afortunadamente, hay formas de arreglárselas por menos de 500 euros con unos pocos motores, una placa de circuito impreso y los planos adecuados para cortar o imprimir las piezas, como con el brazo articulado"Ergo" o los robots de Lego o un robot como Thymio. Se puede empezar por ahí.
Para hacerse a la idea, aún mejor
Si aún no has demostrado la pertinencia de la robótica en tu entorno, puedes probarla sin coste alguno con un robot virtual.
El principio es sencillo: se envían órdenes a un robot virtual en lugar de a uno real. El software de simulación incorpora varios modelos de robots reales, de modo que todo lo aprendido y realizado en el simulador puede transferirse y utilizarse directamente en los modelos reales,...
Incluso con medios modestos, todo el mundo puede participar, ya que el escenario del robot real puede compartirse entre varios proyectos virtuales, y la mayor parte del trabajo tiene lugar en un entorno de desarrollo virtual.
La cuestión educativa
La robótica permite integrar directamente varias disciplinas:
- programación e informática
- diseño industrial y técnicas de impresión 3D
- mecánica y electrónica.
Lo que el robot hace en la práctica, aquello para lo que está programado, le permite tocar todos los demás campos: de las artes a la salud, de la ciencia al ocio. Su valor educativo práctico permite mantenerlo ocupado durante años. Muchos proyectos de robótica tocan campos sociales, medioambientales, científicos o artísticos.
Este vídeo muestra cómo se puede mover un brazo por una mesa sin patas. Práctico para apagar fuegos o aplanar tortitas. ¿Y si le añadimos ruedas?
Referencias
Robots
Robots virtuales
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