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Publicado el 08 de junio de 2020 Actualizado el 08 de diciembre de 2022

La pedagogía del exterior

Cuando la escuela se encuentra con su entorno

Las escuelas aíslan a los jóvenes tras muros y a menudo se repliegan sobre sí mismas, en torno a planes de estudios, situaciones de aprendizaje y evaluación en las que los niños a veces tienen dificultades para encontrar sentido. Esta es la observación que hace Guillaume Sabin en La joie du dehors.

¿Cómo construir una enseñanza abierta al exterior, en la que los alumnos puedan encontrarse con los actores de la vida económica, cultural y social? Guillaume Sabin nos da algunas ideas. El libro, publicado en agosto de 2019, lleva un estilo de escritura vivo, entusiasta y militante, que contrapone los proyectos pedagógicos de la escuela clásica y la escuela abierta.

Alejarse o protegerse: la escuela tradicional como espacio cerrado

A lo largo del libro, Guillaume Sabin contrapone dos visiones. Una escuela encerrada y protegida por muros y una escuela en movimiento, vuelta hacia el exterior, sin tabiques ni relojes, abierta a lo inesperado, a la sociedad y a los demás. Retomando las críticas a la escuela "cuartel", señala que ésta pretende proteger al niño de la sociedad y de sus padres, y aislarlo en actividades, evaluaciones y contenidos alejados de su vida. La crítica es fuerte, imparable y afecta a todos. Así, las escuelas innovadoras que promueven las estancias al aire libre también suelen conllevar el proyecto de distanciarse del entorno social.

La escuela abierta no es la escuela al aire libre. Es una escuela que se acerca al mundo que la rodea, a los agentes sociales, económicos y culturales, una escuela que se desplaza y da mucha iniciativa a los niños. Guillaume Sabin presenta esquemas en los que pequeños grupos salen al encuentro de personas y visitan espacios que les son a veces familiares y a veces extraños. El libro insiste en el descubrimiento de lugares y en el acompañamiento físico. El objetivo es interesar y asombrar, pero también dejarse asombrar por los alumnos y sus familiares.

Precursores

La pedagogía social se basa en Célestin Freinet (1896-1966). Este profesor, que enseñaba en los Alpes Marítimos, insistía siempre en que los alumnos fueran activos , en su autonomía y en la atribución de papeles. Su concepción de la escuela es la de un espacio abierto. Los grupos salen al encuentro de los habitantes y, a veces, de los menos "escolares" de entre ellos. Producen obras para difundirlas en el exterior. El periódico y el uso de la prensa son elementos que permanecen unidos a la imagen de este profesor y autor.

Guillaume Sabin también cita a Janucz Korczak. Nació en 1878 y murió en 1942 tras pedir ser deportado con los niños de su orfanato. La pedagogía social conserva de este autor la autonomía de los niños, la preocupación por abrirles a su entorno y llevarles a descubrir una gran variedad de objetos de estudio. Como los demás pioneros destacados en "La joie du dehors", basaba su trabajo en el respeto, la consideración de las personas y un vínculo de confianza y afecto con los niños.


Otro maestro, Paulo Freire, allanó el camino para lo que se ha convertido en pedagogía social. Introdujo la idea de humildad y modestia por parte del profesor, que primero debe tratar de comprender quiénes son sus alumnos, cómo viven y a qué son sensibles. Es esencial partir de la experiencia y el terreno de los alumnos. Comprometido en la lucha contra el analfabetismo, Paulo Freire consiguió resultados ambiciosos proponiendo una formación que tenía sentido y construyendo primero una relación de proximidad y reciprocidad.


Entre los precursores, también estamos tentados de mencionar a Rousseau, el autor del Emilio. Hacía hincapié en el aire libre, las salidas y las excursiones. Al igual que los partidarios de la pedagogía social, prefería el contacto directo con la naturaleza al "conocimiento de segunda mano", según la expresión de Guillaume Sabin. Pero para el filósofo de la Ilustración, el profesor lo organiza todo, conoce las respuestas a las preguntas que formula y no se deja sorprender ni afectar. Lleva constantemente al alumno a su territorio y a lo que domina.

Aquí es donde difiere la pedagogía social. No podemos ayudar a alguien a aprender y a ser autónomo en su aprendizaje si le encerramos constantemente en el papel de alguien que necesita ser apoyado, guiado y acompañado. El libro de Guillaume Sabin demuestra que una formación sólida empieza por una autoestima no demasiado dañada.

Otra diferencia es que la pedagogía "off-the-wall" parte de lo que aportan los encuentros y las situaciones vividas. Propone multiplicar los puntos de vista y los objetos de estudio. Rousseau, en cambio, censuraba, clasificaba y conservaba sólo algunos libros, por ejemplo.


Lo familiar y lo nuevo

En el GPAS [Groupe de Pédagogie et d'Animation Sociale], los pedagogos visitan a veces los espacios que son familiares para los niños y adolescentes. Aceptan ser guiados y sorprendidos, mientras los alumnos se familiarizan con los espacios. El patrón pedagógico puede invertirse y a veces es un alumno quien propone la siguiente actividad o reunión. Pero a veces los alumnos descubren en cambio un espacio social que desconocían. También en este caso, el profesor no se posiciona como un experto que siempre tiene razón. Un momento de formación satisfactorio es aquel en el que el profesor también ha aprendido algo...

Y los ejemplos citados son inspiradores. Los jóvenes bretones habrán tenido la oportunidad de conocer a un esclusero, visitar un taller de stop motion, aprender artes marciales, construir un carro o ver los proyectos que se deciden en ATD Cuarto Mundo, una asociación que aboga por la emancipación y la participación de los más desfavorecidos.

En una escuela cerrada, aislada del mundo exterior, es fácil llevar a los alumnos al terreno del profesor y mantener una asimetría tranquilizadora. Los GPAS no dudan en sacudir estos hábitos, suavizar las relaciones y crear reciprocidad.

No cabe duda de que las salidas con GPAS son momentos fuertes para los alumnos, que pueden ayudar a restablecer la confianza en sí mismos y en los adultos. Las habilidades comunicativas e interpersonales son sin duda muy demandadas y desarrolladas en estas salidas.

La lectura de este libro es estimulante y convence de la contribución de esta pedagogía en la construcción de uno mismo. No obstante, cabe preguntarse sobre la naturaleza de las complementariedades entre el curso escolar y los momentos específicos acompañados por el GPAS. El libro adopta una visión bastante tajante y negativa del sistema escolar, con el que, sin embargo, debe coexistir. ¿Cómo son las relaciones con los "pedagogos del interior"? ¿Consiguen crear complementariedad?

Ilustraciones: Frédéric Duriez

Recursos

Guillaume Sabin y los GPAS - La joie du dehors - Libertalia collection Revue n'autre école - Agosto 2019
https://editionslibertalia.com/catalogue/nautre-ecole/12-la-joie-du-dehors

https://www.decitre.fr/livres/la-joie-du-dehors-9782377290970.html

Hugues Lenoir " Pédagogie sociale en actes " - Le monde libertaire, agosto 2019 le Monde libertaire, en consulta en la web Libertalia
https://editionslibertalia.com/blog/la-joie-du-dehors-ml-1910


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