Salir, jugar y aprender
Las excursiones escolares son muy populares entre los alumnos, ya que les permiten aprender fuera de los estrictos confines de la escuela. Entre las posibilidades, los juegos de escape o las cazas del tesoro son cada vez más populares. Muchas organizaciones turísticas los preparan para las clases y también es posible que un profesor los cree si les dedica tiempo.
Implicarse en la comunidad: una poderosa experiencia educativa
No hace falta sentarse en un aula para aprender. El contacto con la gente y las situaciones de la vida real pueden ser tan valiosos como leer un libro de texto. Algunos cursos incluso incluyen la participación de la comunidad en su plan de estudios.
Fomentar el espíritu de equipo incluso a distancia
Trabajar en equipo ya requiere una excelente cohesión y respeto entre sus miembros. Si se añade la distancia, puede convertirse rápidamente en un problema. Sin embargo, la crisis sanitaria de 2020 ha demostrado que es posible conseguirlo tanto en el ámbito profesional como en el escolar. Incluso es posible que esta forma de colaboración se mantenga después de la pandemia. Resumen de las mejores prácticas.
Educación y colapsología
El fenómeno de la colapsología ya no está tan extendido como en 2020. Sin embargo, hay una sensación de fin del mundo entre la gente, en las noticias, etc. ¿Cómo enseñar en un contexto tan pesimista? ¿Y si enseñáramos a los alumnos a prepararse para un mundo más difícil?
Invierno: una auténtica pizarra para profesores
El invierno es una estación que no deja indiferente a nadie. O lo amas o lo odias. Sin embargo, ofrece a los profesores una oportunidad inmejorable para crear actividades interactivas que no requieren electricidad: sólo ingenio y nieve.