La ciencia de la interpretación, o hermenéutica como se conoce popularmente, ha avanzado prodigiosamente a medida que las técnicas de detección e identificación se han vuelto más sofisticadas: proporciones de isótopos (como el carbono 14), firmas espectrales, composiciones químicas, fragmentos de ADN, esporas, bacterias, capas sedimentarias, etc. todo ello puede utilizarse para situar la historia o el origen de un objeto en el tiempo y el espacio. Esto permite retroceder en el tiempo hasta casi el origen del universo, reconstruir la historia del clima o conocer la dieta de un dinosaurio. Gracias a la inteligencia artificial, podemos incluso comprender el significado de los símbolos y escritos de civilizaciones desaparecidas hace mucho tiempo.
En cuanto se establece una relación, queda una huella, aunque sólo sea una emoción que espera una oportunidad para reactivarse. Borrarla, enmascararla, ocultarla o difuminarla deja un vacío, un borrado o una incoherencia que también da testimonio de una intervención.
Los seres vivos son hermeneutas que se ignoran a sí mismos porque nuestra capacidad de interpretar el entorno está inscrita en nuestros genes. Es vital, tanto para cazadores como para presas, no pasar por alto ninguna señal, ni siquiera el olor más sutil. La forma en que miramos, nos comportamos, hablamos y vestimos a menudo proporciona información más significativa que lo que decimos; no dudamos en interpretar todo lo que vemos.
Aunque siempre dejamos huellas e impresiones, afortunadamente es posible cambiar su interpretación y dejar espacio para otras nuevas. Lo que llamamos historia es siempre la interpretación contemporánea de lo sucedido. La misma historia puede reinterpretarse desde distintos puntos de vista.
Las interpretaciones correctas y útiles son posibles en la medida en que reconozcamos lo que realmente sucedió: el lugar, el momento, la secuencia, las partes implicadas; en otras palabras, los hechos exactos, completos e inalterados. Existe una clara distinción entre los hechos, observados desde un punto de vista situado, y su interpretación. Los investigadores criminales lo saben muy bien. Lograr una comprensión global y holística requiere cierto esfuerzo, pero también aporta gran satisfacción y confianza.
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Denys Lamontagne - [email protected]
Ilustración: Shuttersock - 2629331653