Publicado el 26 de noviembre de 2025Actualizado el 26 de noviembre de 2025
Convertir los sueños en arte
Convertir este breve periodo en algo especial
Todos somos artistas involuntarios. Cada noche, nuestro cerebro actúa continuamente sin filtro cognitivo y crea imágenes y escenas únicas que a veces desafían la lógica y las reglas de nuestro mundo. La mayoría de la gente no tiene recuerdos de este periodo imaginativo que, según los científicos, sirve para regular las emociones, o si no, sólo pesadillas. Sin embargo, algunas personas consiguen transponer lo que experimentan en obras de arte.
Este reportaje de ARTE sigue a varios artistas que utilizan los sueños como estética y, sobre todo, como motor creativo. Hay un artista austriaco al que le gusta echarse siestas en los lugares más incongruentes, una forma de recordarnos la importancia de soñar en este mundo.
Un artista visual alemán utiliza sus sueños para crear una falsa biografía de su vida en pinturas y cortometrajes cuya estética y lógica evocan los sueños. Otro alemán ha exorcizado sus pesadillas en serie componiendo canciones de "black metal". Le aterrorizan más las noches sin sueños que las posibles imágenes negativas.
Por último, una artista visual francesa utiliza las ondas cerebrales de sus periodos oníricos para crear montajes digitales o esculturas mediante impresión 3D.
Motivar a los niños que han abandonado la escuela en cuestiones medioambientales es totalmente factible. En realidad, se trata de motivar a las partes implicadas (padres, ecologistas y autoridades públicas) para encontrar la fórmula adecuada, lo que implica diseñar y aplicar un programa adaptable al contexto.
La escuela como espacio protector y estructurador en una vida cotidiana caótica. Cuando un niño encuentra en la escuela un oído atento, una atención sincera y una presencia afectuosa, puede marcar la diferencia.
La razón por la que esta política sigue vigente en muchas instituciones es que da buenos resultados, no sólo desde el punto de vista corporativo, como el atractivo o el desarrollo de determinadas competencias, sino también en lo que respecta a la moral de los empleados o los alumnos de un centro.
Según las pruebas realizadas antes y después, los alumnos no aprendieron prácticamente nada viendo películas científicas "estándar". Estas películas, que ellos mismos describían como "claras, concisas y fáciles de entender", sólo reforzaban sus convicciones, aunque estuvieran equivocadas. ¡Descubra el factor guion para cambiar todo eso! Con el éxito de sus vídeos -más de 100 millones de visitas-, estarías tentado de creerle.