Publicado el 13 de junio de 2023Actualizado el 13 de junio de 2023
Salvar a las abejas a través de la gastronomía
La misión de un chef español
Al Homo Sapiens le quedaba todo por descubrir, incluidos los sabores. Probablemente experimentaron por primera vez el dulzor al morder fruta, pero también al ver el líquido dorado que producían las abejas: la miel. Las pinturas rupestres de hace casi 7.000 años muestran a mujeres recolectando este producto.
Desde entonces, sin embargo, la situación de las abejas y otros insectos polinizadores no ha sido ideal. El 25% de ellos ha desaparecido en los últimos años debido al uso de pesticidas, y el cambio climático ha provocado la desertización, sobre todo en España. La cocinera María José Martínez, galardonada con una estrella Michelin, lo sabe todo. Desde joven ha visto cómo el paisaje de su infancia se destruía poco a poco por el aumento de las temperaturas.
Para ella, preservar las abejas es una prioridad absoluta. Para sensibilizar a la opinión pública en su restaurante, basa su menú en la miel de las colmenas de su padre y de los apicultores que intentan conservar lo que pueden a pesar de las catástrofes. También forma parte de una iniciativa para promover las colmenas urbanas en Valencia, el último refugio de las abejas, ya que en los jardines de las ciudades no se utilizan insecticidas. Esta embajadora podría impulsar la inscripción de estos insectos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO para protegerlos.
La capitalización del conocimiento es un largo camino que viene de la inteligencia colectiva, de la inteligencia artificial, de la necesidad de encontrar un valor añadido para la humanidad... pero aún queda mucho para que sea una realidad. Hará falta primero una toma de conciencia por parte de los empresarios, luego por parte de las escuelas, para crear una sociedad más competente frente a las nuevas inteligencias emergentes.
Vivir en una ciudad significa hacerla suya poco a poco, conocer los atajos, los sistemas de transporte, los horarios, las normas de comportamiento y las precauciones para limitar los riesgos de agresión... Pero, ¿y si estos conocimientos se volvieran poco a poco obsoletos? Gracias al Big Data y a la inteligencia artificial, las ciudades "aprenden" y se adaptan a los hábitos de sus habitantes...