Publicado el 29 de noviembre de 2023Actualizado el 29 de noviembre de 2023
El mito del empresario
Desacreditando a los "héroes" modernos
Steve Jobs, Mark Zuckerberg o Elon Musk; sean cuales sean los nombres que le susciten, le evocarán un cierto sentimiento de importancia. Sin ellos, los avances informáticos y virtuales serían hoy menos importantes. Este es el mito que generalmente albergamos sobre estas personalidades. El del empresario que ve más allá y ha entendido cosas que el común de los mortales no entiende.
Como señala el científico del management Anthony Galluzzo, esta figura no surgió con el boom tecnológico de finales del siglo XX. A principios del mismo siglo, industriales como Andrew Carnegie tenían una imagen casi irreprochable y se les consideraba necesarios. En Estados Unidos, el movimiento libertario alimentado por la ideología de Ayn Rand, entre otros, colocó en pedestales a estas figuras irresponsables. Sorprendentemente, entre 1930 y 1970, estos "héroes" económicos fueron menos prominentes. ¿Por qué? Porque una gran parte de la economía depende de la contribución de los gobiernos.
Y los gobiernos fueron a menudo la fuerza motriz de la innovación. La creación de la mayoría de las piezas del iPhone fue subvencionada por el gobierno estadounidense. Y sin embargo, de cara al público, todo el mérito es de Steve Jobs, olvidando a todos los ingenieros y manitas que contribuyeron a su éxito. También es interesante ver la dicotomía entre empresario y capitalista, con el primero visto como el más moral. A los ojos de muchos, Bill Gates es visto como un villano que utilizó los ordenadores para enriquecerse, mientras que Jobs fue el creador-artista. Dicho esto, ambos se beneficiaron del sistema económico capitalista para acumular fortunas indecentes, como muchos otros "modelos" capitalistas.
Los mayores tienen un papel que desempeñar a la hora de ofrecer a las generaciones más jóvenes un mejor equilibrio en lo que se refiere al mundo virtual. Para empezar, proceden de una época mucho menos ciberdependiente. Además, tienen experiencia real, décadas de vida y una mejor relación con la naturaleza. Animarles y reconectarles con la generación más joven es, por tanto, el camino a seguir.
La financiación pública de la educación es cada vez menor. Ante la escasez de inyecciones masivas de dinero, algunos profesores han decidido buscar financiación en plataformas de crowdfunding. Pero este enfoque crea tanta o más desigualdad entre las escuelas, como demuestra el ejemplo de Inglaterra.
Poco a poco se van rompiendo los tabúes sobre la diversidad sexual y de género. La sociedad está reconociendo poco a poco a las personas que experimentan atracciones diferentes o que ya no ven el género de la misma manera. Además, incluso la ciencia señala los límites de la binaridad. Sin embargo, el tema sigue creando malestar. ¿Cómo podemos hablar con los estudiantes sobre estas minorías? Todo se reduce a educar primero e inculcar la noción de respeto.
Hoy se cruzan dos formas de aprehensión: el pensamiento correlativo y la resonancia. El primero nos mecaniza, la segunda nos da vida. ¿Cuál es el resultado de esta fertilización cruzada? El futuro de la educación está tomando forma.