Publicado el 10 de enero de 2024Actualizado el 10 de enero de 2024
Repasar en clase la visión del esfuerzo
Cumplir objetivos sin matarse a trabajar
Muchos profesores se encuentran remando todos los días del curso escolar para conseguir que sus alumnos se pongan manos a la obra. Sería fácil decir que son vagos, que no quieren hacer nada, etc., pero no es así. Para la profesora Marie-Camille Coudert, esta realidad esconde el verdadero problema: la disfunción de la clase tradicional en su conjunto.
En este vídeo de su canal, explica que se ha dado cuenta de que es necesario un enfoque diferente al de limitarse a lamentarse de la indolencia de ciertos alumnos. Al fin y al cabo, es injusto esperar que todo el mundo tenga la misma noción del trabajo, cuando esa definición varía según el entorno familiar. Tanto más cuanto que, en un mundo cada vez más automatizado y que corre el riesgo de dejar a estas generaciones con menos recursos, exigir constantemente un esfuerzo parece, en su opinión, paradójico.
Por eso, en lugar de trabajar sin descanso para que los alumnos estén siempre al máximo nivel, propone adoptar el aula adaptativa. Un modelo que permite a los alumnos ajustar sus esfuerzos en función de lo que pueden hacer, sin ser penalizados al final del día en las evaluaciones. Si te interesa este enfoque, echa un vistazo a este otro vídeo que hizo sobre cómo funciona este tipo de enseñanza.
¿Qué disciplina universitaria parece la más difícil de enseñar? Si nos atenemos a los informes de los medios de comunicación de los últimos años, la sociología se lleva la palma. Los profesores tienen que hacer malabarismos con la mayor sensibilidad de los estudiantes hacia las minorías y la interseccionalidad. Además, los medios de comunicación y los políticos les presionan para que no den credibilidad a estos temas y no cedan a ideas "radicales".
El sueño de Dan'A se concibe como un laboratorio educativo que explora nuevas formas de aprendizaje. Como una clase magistral itinerante con burros, el objetivo es revisar las prácticas de facilitación y dar contenido a una "inteligencia social". El laboratorio forma parte del movimiento Inex, que promueve el aprendizaje experimental como medio de desarrollar el potencial humano.
El valor se consigue mediante acciones y compromisos que se traducen en hechos. Estas acciones demuestran que valoramos. Cuatro cosas fáciles, que no cuestan necesariamente mucho dinero, pero que dirigen la acción, crean ambiente, facilitan la vida y permiten que todo el mundo participe.
Estamos hablando de una profesión muy bonita, la de profesor.
Las plataformas adaptativas prometen ajustar automáticamente la dificultad de cada alumno utilizando datos. Pero calibrar un reto es algo más que optimizar indicadores. El algoritmo individualiza a partir de trazas; el profesor contextualiza a partir de una situación humana, relacional y simbólica. El reto no es enfrentar al ser humano con la máquina, sino preservar el discernimiento pedagógico frente a la optimización algorítmica.