Publicado el 13 de marzo de 2024Actualizado el 13 de marzo de 2024
¿Existen realmente más intolerancias alimentarias?
¿Problemas reales o contagio social?
En los últimos años, todos hemos oído informes y testimonios de personas que afirman padecer diversas intolerancias alimentarias. Hoy en día, los supermercados ofrecen grandes secciones de productos sin gluten, por ejemplo. ¿Estamos realmente enfermos por lo que comemos, o estamos haciendo el juego a diversas industrias? Un poco de ambas cosas, como revela este informe.
Según un nutricionista y un inmunólogo, nuestra alimentación influye en nuestra salud general. En Occidente, comemos demasiados alimentos procesados, ricos en sal, azúcar y a veces incluso sustancias químicas que alteran la flora intestinal. Como resultado, la flora intestinal es menos capaz de digerir alimentos que normalmente no deberían causar ningún problema.
Por otra parte, hay que tener mucho cuidado con lo que se dice sobre los alimentos. No olvidemos que las normas alimentarias han cambiado constantemente a lo largo del tiempo y en todo el mundo. Esto se debe a que los descubrimientos científicos permiten revisar los requisitos de los distintos nutrientes, pero muy a menudo aflora la cuestión de los grupos de presión. Las industrias agroalimentarias nacionales tienen un gran interés en quedar bien ante el público.
Por ejemplo, la ingesta diaria recomendada de pescado es mayor en los países escandinavos, ya que la pesca es una actividad económica importante. Además, cada vez se ofrecen más análisis de sangre gratuitos (o a bajo coste) para detectar intolerancias. Sin embargo, estas pruebas no se basan prácticamente en nada y, en cambio, generan ansiedad y síntomas psicosomáticos.
La intolerancia a la lactosa y a la fructosa están bien reconocidas por los científicos. La celiaquía afecta al 1% de la población. Pero, ¿debemos los demás comer sin gluten? No hay ninguna investigación que lo avale. La solución para una dieta mejor pasa por comer menos productos procesados y más verduras, frutas, fibras naturales, etc.
Todas las comunidades tienen rituales y ritmos diferentes, y cada una es sensible a los sonidos y la música que caracterizan y revelan todo aquello a lo que aspiran, como los sonidos del bosque o las canciones del mundo, los cantos litúrgicos o el tradicional Joik sami.
La tesis es el elemento crucial del doctorado. La investigación y la redacción que la componen demuestran la seriedad del futuro doctorando. Pero este maratón puede durar mucho tiempo y resultar difícil para algunas personas. Hoy en día, cada vez más personas comparten sus experiencias como estudiantes de doctorado.
Nos enfrentamos a muchos retos y tenemos que dejar a un lado los dogmas. Lo más importante es convencer en lugar de coaccionar para unir al mayor número posible de personas a las causas que nos conciernen a todos.