Artículos

Publicado el 22 de mayo de 2024 Actualizado el 22 de mayo de 2024

Naming the ills of work [Tesis]

Las fuentes de los repertorios semánticos del agotamiento, la fatiga y el estrés

En Bélgica: "En 1886, el año de la gran huelga de los mineros y de los fusilamientos de Roux, los habitantes de Zele escribieron una patética carta a la Comisión de Investigación sobre el Trabajo Industrial: '¡Tengan piedad de nosotros! Chupan la sangre de los trabajadores de Zele. Nos vamos a la tumba por el hambre y la miseria. Vayan a ver las fábricas. No nos atrevemos a firmar. Pascal Verbeken.

Esta cita, extraída del libro "La terre promise. Flamands en Wallonie", me hizo pensar en el destino de los trabajadores cuando se extingue su fuerza de trabajo. Los obreros y mineros también morían de agotamiento. Entonces no se hablaba de agotamiento ni de riesgos psicosociales, sino de causas sociales: pobreza y explotación.

Hoy oímos hablar mucho de fatiga, estrés, agotamiento y burnout, pero en un sentido más psicológico y personal que social. Como mucho, sabemos que hay que tener en cuenta el marco colectivo del trabajo y la solidaridad (o la falta de ella).

Sin esta ventana a nuestra historia, a la que tenemos acceso a través de nuestros seres queridos, nuestros encuentros, nuestras intuiciones y/o nuestras lecturas, podemos pensar que estas nuevas palabras corresponden a nuevas situaciones. En parte es cierto, porque el trabajo ha evolucionado y nuestras limitaciones son ahora más mentales, pero la elección de las palabras revela muchas otras realidades.

Iluminar las omisiones epistemológicas

Para Guillaume Lecœur, autor de su tesis "De la gestion des maux au 'travail des mots'","muchos procesos sociales se estructuran en espacios de palabras no dichas que no siempre han penetrado en la conciencia de los implicados". Centró su investigación en los orígenes científicos del concepto de estrés, sobre todo en el campo de la fisiología y sus vínculos con el mundo industrial, y en el significado que le dan los especialistas en cuestiones de salud laboral.

Observa que el "repertorio semántico [está] desordenado". Queda por aclarar su inestabilidad para que sirva mejor a la realidad y a las prácticas actuales de la salud laboral. Algunos actores tienen su propia posición epistemológica (de conocimiento ) que defender, y de hecho pueden estar desfasados con respecto a la realidad por diversas razones, más o menos explícitas, integradas o voluntarias.

Así pues, el autor ha planteado la hipótesis de que "el repertorio semántico de los males laborales [...] tiene orígenes antiguos que pueden encontrarse en las estrategias de los actores y en las controversias epistemológicas entre científicos".

Una epopeya del conocimiento

Esto le llevó a describir la forma en que se construye la ciencia y la creencia actual de que la ciencia es pura y dura porque es racional. Las formas de acceso al conocimiento merecen ser estudiadas, en particular para identificar los desplazamientos de un campo a otro, y sobre todo la moral subyacente y lo que está en juego a la hora de promover la propia posición.

Existen varias definiciones de ciencia. El autor propone una definición histórica y sociológica:

"La ciencia es a la vez una práctica social y una construcción sociohistórica que puede interpretarse [...] en relación con las epistemes, es decir, las concepciones y percepciones del mundo que dependen de la época(Foucault)".

"La ciencia puede [...] entenderse como una institución social e histórica humana que transmite normas".

Esta investigación también puede leerse como una verdadera epopeya del conocimiento sobre los males del trabajo. Se exploran las motivaciones que subyacen a lo que creemos que es un conocimiento estable, al igual que la estrecha relación entre fisiología y rendimiento industrial, y el control del trabajo optimizado por los métodos de gestión.

Conocimientos construidos para predecir fenómenos

El desarrollo de la ciencia se considera desde una perspectiva funcional y sistémica. Para dar cuenta de ello, el autor utiliza el concepto de "matriz disciplinaria" que dirige la producción de conocimientos. Construida sobre los valores sociales y morales de un grupo de científicos, su "funcionamiento se basa en la predicción de fenómenos". El establecimiento de un paradigma dominante (representación del mundo ) tiene por objeto resolver problemas concretos, los "ejemplos comunes".

Este "proceso de desarrollo de la ciencia normal" se desarrolla hasta que se produce una "anomalía" dentro de la matriz disciplinaria, es decir, "cuando el conocimiento que producen [los científicos] no se corresponde con su propia percepción". Es entonces cuando puede producirse una revolución científica.

"Estas tensiones entre los hallazgos de los científicos y los principios de investigación imperantes[...] son las fuerzas motrices de los descubrimientos científicos".
También existen "tensiones paradigmáticas" entre los implicados en la ciencia. Se trata de "conflictos entre científicos derivados de desacuerdos [...], desacuerdos a menudo vinculados a causas históricas arraigadas en percepciones ideológicas del mundo".

Competencia epistemológica

Al añadir un estudio detallado de las trayectorias profesionales de los protagonistas, sus intereses y sus interacciones con los mundos sociales, el autor echa un sutil vistazo (¡épico!) a la competición epistemológica.

Aclara los fundamentos de la elaboración de las tesis de los fisiólogos que desarrollaron las nociones de estrés y fatiga en el marco de la promoción de una nueva "ciencia del rendimiento" y de los métodos de gestión, y las tensiones paradigmáticas con los actores de las ciencias del trabajo humano que desarrollaron su vocabulario para apoyar las condiciones de trabajo de los obreros.

El objetivo de esta tesis es arrojar luz, de forma dinámica y viva, sobre los fundamentos de las matrices disciplinarias en juego en los problemas relacionados con el trabajo.

Desde el siglo XVII, han existido dos escuelas opuestas de fisiología basadas en diferentes corrientes de la moral cristiana: los físicos mecanicistas y los físicos vitalistas. La matriz disciplinar de la fisiología se organiza en torno a estos conflictos y "crea tensiones paradigmáticas, es decir, relaciones contradictorias entre enunciados".

Seguimos la geografía de los paradigmas: los mecanicistas y los vitalistas están en Alemania y Francia, con más mecanicistas en Alemania y vitalistas(Claude Bernard y la medicina experimental) en Francia, los evolucionistas(Charles Darwin) en Inglaterra y el paradigma biomecánico para Estados Unidos, cuyos médicos se formaron primero en las distintas escuelas europeas.

La promesa de una productividad eterna

En el siglo XIX, la fisiología se desarrolló más desde una perspectiva mecanicista, acompañando el desarrollo de la industria. Desde el principio, hubo "campañas de promoción destinadas a aplicar las leyes de la energía al estudio del rendimiento en la industria", con la "promesa de una productividad eterna". Se comparaba al ser humano con una máquina y se trabajaba en el "motor humano".

Contra esto, Max We ber escribió: "La fatiga es un hecho humano cuyos límites deben tenerse en cuenta en la organización social del trabajo industrial". Karl Marx y Max Weber fueron detractores del paradigma mecanicista, pero sus críticas no se centraron entonces en las posturas ideológicas y la fascinación por la ciencia.

En la tesis se estudia la trayectoria de los autores de la fisiología industrial que, si bien rompieron con las creencias de su socialización religiosa primaria, siguieron utilizando la misma moral en su obra.

Por ejemplo, para Frederic Schiller Lee(bio en inglés), "[la fatiga] sería necesariamente mala y tóxica". Los fisiólogos industriales intentaron demostrar que existían "estados sin fatiga" durante el esfuerzo, con vistas a la eficacia industrial. Más tarde, con Elton Mayo, la "mala fatiga" se asoció a una forma de "desorganización mental".

La saga continúa, con vínculos con la industria, la guerra (estrategias para la vitalidad bélica, o el trauma y el vínculo entre estrés y memoria), las organizaciones del trabajo basadas en el rendimiento y el control social. Este control se extiende hasta el nivel más íntimo, como la promoción de las opciones alimentarias (proteínas o azúcar, que "cura la fatiga").

"Asistimos [...] a la aparición de nuevas formas de control y de gestión social de la productividad del trabajo humano, en las que los fisiólogos desempeñan un papel preponderante".

Escuchar a los sujetos: la epistemología de las ciencias del trabajo humano

Una segunda gran epistemología, la de las ciencias del trabajo humano, se desarrolló basando sus prácticas en un análisis del trabajo, más que en los principios de la industria.

Aquí encontramos la sociología del trabajo con Georges Friedmann, que retoma la herencia marxista y weberiana de la crítica de las ciencias de la industria.

"En esta obra, las personas no son concebidas como objetos de laboratorio, sino como sujetos de su propio trabajo.

La psicodinámica del trabajo, influida por el psicoanálisis (Christophe Dejours), critica el sistema de gestión, evaluación y medición del rendimiento.Su pericia está ligada a la escucha del sujeto, y se centra más en lo invisible que en la medición del trabajo.

Para Dej ours,"todo lo que tiene que vercon la medición del trabajo pertenece al irracionalismo general".

La psicosociología clínica, en oposición a los trabajos de la fisiología industrial, ha desarrollado el repertorio semántico de los males relacionados con el trabajo y la noción de burn-out como estado de fatiga crónica y de "vacío interior que existe tras un largo periodo de estrés en el trabajo". El análisis colectivo de la sociología clínica fue desarrollado por Vincent de Gaulejac.

La psicología del trabajo representada por Yves Clot habla de recursos psicosociales (frente a los riesgos psicosociales). Propone escenarios de disputas profesionales (debates que ponen en juego dinámicas conflictivas de forma estructurada) en torno a la calidad en el trabajo.

En la página 302, un cuadro recapitulativo enumera y detalla las dos grandes epistemologías de la fisiología industrial y las ciencias del trabajo humano, sus actores, métodos, estrategias y repertorios semánticos.

Un informe inédito de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Para concluir, citemos un extracto de un informe de la OIT de 1936. Este informe, crítico con los peritajes de los fisiólogos y los industriales, no se publicó en su momento porque, en su opinión, los argumentos médicos eran "débiles"y era necesario recurrir a un peritaje de "especialistas médicos"...

En este informe, los autores demuestran que "'el trabajo moderno provoca un desgaste que afecta a todo el sistema nervioso'" (Ibid., p.2). También insisten en demostrar que la fatiga no es más que un "síntoma" (Ibid., p.4), y que es necesario, para evitarla, poner de relieve sus causas sociales más que sus determinantes fisiológicos".

Lo que no significa que no debamos fijarnos bien en estos últimos cuando se produzcan.

Fuente de la imagen: LATUPEIRISSA de Pixabay.

Más información:

Guillaume Lecœur. De la gestion des maux au "travail des mots": contribution à une sociologie historique d'un répertoire sémantique des maux du travail (17e siècle à nos jours). Sociologie. Conservatoire national des arts et metiers - Cnam, 2018.

Tesis disponible en: https: //theses.hal.science/tel-01871774

Referencias :

Entrevista de Sandra Boré a Marie-Anna Morand, el burn-out visto por una fisióloga moderna.
https://www.youtube.com/watch?v=r-0PRq-SKok


Ver más artículos de este autor

Archivos

  • Umbrales

Superprof: la plataforma para encontrar los mejores profesores particulares en España.


Reciba nuestro dossier de la semana por correo electrónico

Manténgase informado sobre el aprendizaje digital en todas sus formas cada día. Ideas y recursos interesantes. ¡Disfrútelo, es gratis!