Publicado el 29 de mayo de 2024Actualizado el 25 de febrero de 2026
Prejuicios de los supervivientes
Es difícil notar la evidencia silenciosa
Seguro que alguna vez ha oído a un amigo o conocido contar cómo un clarividente predijo un acontecimiento o cómo un sanador detuvo un dolor a distancia. Hay algo fascinante en estas historias fantásticas. ¿No nos gustaría a todos vivir en un mundo mágico? Sin embargo, todo esto se puede desacreditar con una simple frase: "Vale, pero ¿qué pasa con aquellos a los que no les funcionó?".
Es lo que se conoce como sesgo del superviviente. Nuestro cerebro retiene lo que refuerza sus ideas omitiendo gran parte de las pruebas silenciosas. Un anuncio de lotería en Francia utilizaba el eslogan de que el 100% de los ganadores habían jugado...
Técnicamente, es cierto, pero ¿cuántos miles, o incluso millones, de personas habrán comprado un billete sin ganar ni un céntimo? Todas las historias de esas grandes personalidades que consiguieron salir de un entorno difícil para prosperar en su campo son maravillosas, pero ocultan a todos aquellos que no conocieron a la persona adecuada, no se encontraron en las oportunidades ideales, etc.
El sesgo del superviviente es, por tanto, un mecanismo contra el que debemos protegernos más a menudo, porque forma parte de la vida cotidiana, ya sea en la publicidad, entre charlatanes o incluso en los discursos políticos.
Un debate filosófico analítico sobre la percepción basada en el sentido del tacto. Las distintas teorías se exponen y debaten punto por punto. "Al adoptar la concepción relacional de la percepción, [el autor sostiene] que la percepción es una relación directa con las cosas del mundo y que está constituida por fragmentos de realidad. La realidad no puede ser verdadera o falsa [...]".
Mientras Occidente introduce los robots en pequeñas dosis, muchos países asiáticos han seguido su ejemplo. Entre ellos, Corea del Sur es el país que más ha adoptado esta tecnología. Los robots están por todas partes, y cada vez más. Incluso los escolares se cruzan con robots, y esta tendencia se intensificará en los próximos años.
No todos los niños son angelitos cuando entran en la escuela. Algunos llegan con deficiencias en la gestión emocional que repercuten en el grupo. Esto requiere un marco con personal cualificado en salud mental y también el conocimiento por parte de los profesores de técnicas para prevenir la escalada de las crisis.