Cómo clasificamos las cosas, cómo las clasifica una IA
La capacidad de clasificar y ponderar está directamente relacionada con la percepción de similitudes y diferencias, lo que tiene muchas ventajas a la hora de tomar decisiones rápidas.
Publicado el 11 de diciembre de 2024 Actualizado el 11 de diciembre de 2024
En el entorno educativo o profesional en general, para una mayor realización, ya seas profesor o alumno, tienes que saber responder en negativo a una limitación que afecte a tu equilibrio y felicidad. Pero tienes que ser consciente de ello.
Cuando hay una actividad de grupo, hay que reconocer que las responsabilidades se definen y se reparten en sentido ascendente. A modo de ejemplo, en las presentaciones en grupo, a cada alumno se le asigna una tarea específica que debe realizar para que todo pueda unirse cuando llegue el momento de compartir los resultados. Sin embargo, puede ocurrir que, por una razón u otra, algunos alumnos sean relevados de sus tareas.
En este caso, la persona que recibe la carga de trabajo adicional puede encontrarse fácilmente en un estado de estrés, ya que no sólo se ocupará de su parte, sino que también asumirá una responsabilidad adicional. Aceptar este tipo de compromiso puede convertirse con el tiempo en un hábito que tendrá efectos sobre ellos.
A modo de ejemplo, cuando yo era estudiante, había quienes a veces encontraban estratagemas para evitar completar sus partes de una tarea colectiva. Otros, generalmente considerados los más inteligentes, se encontraban haciendo el trabajo extra. Aunque se preocupaban por el éxito del grupo, de sus actitudes posteriores se desprendía que estaban descontentos.
Según Clara Munnier, hay razones sociológicas e incluso psicológicas que nos impiden decir que no, aunque queramos. De hecho, el miedo a ser juzgado por los demás suele encabezar la lista, porque desde muy pequeños desarrollamos un sentimiento de pertenencia a un grupo e inconscientemente queremos mantener cierta estabilidad a toda costa. Sin embargo, esto implica aceptar continuamente ciertas situaciones que no siempre nos convienen.
En este sentido, un alumno que se encuentra haciendo los deberes de sus "amigos" se vuelca en ellos por miedo a perder su compañía y, por tanto, quiere mantener unido al grupo. Esta tendencia también se da entre los alumnos que forman grupos para socavar la estabilidad de una clase. Entre ellos, es fácil encontrar a alguien que no siempre está de acuerdo con la actitud de los demás. A pesar de ello, permanecen unidos a ellos.
El profesor no se queda atrás, porque a veces, al tener otras habilidades, es muy solicitado por el director del centro para realizar tareas adicionales como redactar informes, organizar actividades extraescolares, etc., aunque esto no tenga nada que ver con su contrato original. Aunque no esté de acuerdo con estas peticiones cada vez más habituales, le costará decir que no, ya que no quiere "socavar" su relación con la dirección. Aunque no es fácil, tendrá que tener el valor de decir que no si quiere recuperar el equilibrio.
Llegados a este punto del análisis, conviene hacer una matización. En efecto, es muy posible que un profesor quiera aumentar las competencias de sus alumnos poniendo deberes suplementarios, pero un alumno que no esté de acuerdo con este planteamiento ya no está en regla y debe ser rápidamente puesto en orden. En cambio, cuando se sale del marco profesional, la cosa es completamente distinta. Para continuar, en caso de acoso, es importante decir no e incluso denunciarlo.
Por poner un ejemplo, una alumna víctima de acoso tuvo el valor de denunciar a su verdugo, un profesor de una universidad camerunesa. En realidad, había cometido el mismo delito con otros alumnos que no tuvieron el valor de poner en evidencia sus actos. Además, no está fuera de lugar que un profesor sea llamado por su administración para prestar un servicio puntual, pero cuando esto se convierte en algo sistemático, puede llevar a otras cosas. A veces, el profesor se aferra a estas peticiones con la esperanza de recibir favores de la administración escolar.
Aunque no podamos proponer soluciones milagrosas, es necesario mencionar los métodos que se proponen a menudo en esta perspectiva. Un ejemplo es el método DESC (Describir, Expresar, Especificar, Consecuencias), que es una técnica estructurada para decir no preservando las relaciones interpersonales.
En realidad, decir no también requiere un cierto comportamiento para evitar ofender a la otra persona. En definitiva, saber decir no es también una cuestión de reflexión, franqueza y honestidad. William Shakespeare dijo una vez: "No hay herencia más rica que la honestidad".
Ilustración: Imagen generada por IA - Hermann Labou
Fuentes
Saber decir no: nuestros consejos para escucharse a uno mismo - Les Sherpas
https://sherpas.com/blog/savoir-dire-non/
6 claves para saber decir no y poner límites eficaces
https://www.la-clinique-e-sante.com/blog/confiance-estime/savoir-dire-non-poser-limites
¿Cómo decir no sin ofender a la otra persona?
https://www.reinventersontravail.com/comment-dire-non-sans-froisser-son-interlocuteur/
CAMERÚN: escándalo sexual en la Universidad de Douala
https://www.youtube.com/watch?v=SHvZCBj_Prk
Citar la HONESTIDAD : 90 frases y proverbios
https://citation-celebre.leparisien.fr/citation/honnetete
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