Publicado el 29 de enero de 2025Actualizado el 29 de enero de 2025
El mecanismo de atención
El arte de centrarse en los elementos
¿Tenemos la capacidad de atención de un pez de colores? Podríamos pensar que sí en un mundo en el que se ha desarrollado un mercado literal de la atención. Sin embargo, como señala Grégoire Borst, catedrático de Psicología del Desarrollo y Neurociencia Cognitiva de la Educación, no es así. Es cierto que se requiere más atención que en el pasado, pero las pruebas neuropsicológicas actuales demuestran que tanto los niños como los adultos tienen la misma capacidad.
En primer lugar, hay que entender cómo funciona la atención. La atención es la capacidad de centrarse en una información específica, ignorando otras informaciones. Esta ceguera atencional es lo que permite a los automovilistas concentrarse en la carretera y lo que ocurre en ella, por ejemplo. Para un alumno, será poder tomar nota de lo que dice el profesor al frente de la clase. Sin embargo, esta atención puede ignorar otros elementos si no se le dice que se centre en ellos.
En consecuencia, para el profesor Borst, la cuestión de la atención en clase revela que para los niños que tienen dificultades (sin estar diagnosticados de ningún tipo de trastorno de atención) es que su atención no siente que sea la información más relevante en ese momento. ¿Quizás haya que cambiar el enfoque de la enseñanza para que lo entiendan mejor?
La capitalización del conocimiento es un largo camino que viene de la inteligencia colectiva, de la inteligencia artificial, de la necesidad de encontrar un valor añadido para la humanidad... pero aún queda mucho para que sea una realidad. Hará falta primero una toma de conciencia por parte de los empresarios, luego por parte de las escuelas, para crear una sociedad más competente frente a las nuevas inteligencias emergentes.
Los algoritmos de las redes sociales están ahí para mantenernos activos. Nos animan a leer y comentar. Por desgracia, esto conduce a burbujas de filtro de ideas y opiniones. Cómo nos aseguramos de que los estudiantes salgan de estos prejuicios y, lo que es más importante, es realmente culpa de internet?