Publicado el 12 de febrero de 2025Actualizado el 12 de febrero de 2025
Cultivar la creatividad de los niños
Una necesidad esencial para mantener
La creatividad es una necesidad básica. Desde su más tierna infancia, los niños exploran el mundo y ya se divierten llenándolo de sonidos, gestos, etcétera. Es muy importante mantener este reflejo natural durante toda la vida, como nos recuerda este reportaje de ARTE. Los niños, en particular, necesitan poder ejercitarlo lo más a menudo posible. De hecho, lo hacen de forma natural.
En este caso, la creatividad no se expresa únicamente a través de las artes. Se trata de mirar con otros ojos una página en blanco, unos pasos de baile o la resolución de un problema. Un ejercicio interesante para hacer con los jóvenes es presentarles un problema y plantearles diferentes maneras de resolverlo. Sobre todo, esto les dará sentido, motivación y placer. Por eso es tan importante que los padres no repriman la creatividad de sus hijos. Algunos consiguen superar situaciones difíciles utilizando medios de expresión artísticos.
La creatividad se basa en cinco factores: el talento, el conocimiento y el saber hacer, la motivación, una personalidad abierta a estímulos diversos y resiliente y, por último, un entorno alentador. Por ello, el entorno familiar y la escuela desempeñan un papel clave para estimular la inventiva de cada uno a través de diferentes enfoques y dejando que los jóvenes elijan la vía de expresión que más les atraiga.
En los últimos años, la enseñanza y la informática han ido estrechamente unidas. La informática no es del gusto de todos, pero es un ámbito esencial en el que los profesores deben formarse y gestionarse. La naturaleza de la gestión puede convertirla en un placer o en una limitación, al igual que la elección de las herramientas.
Algunos factores repercuten negativamente en el aprendizaje de los alumnos. Sin embargo, también es una cuestión de contexto; aunque haya pruebas del efecto negativo de ciertas realidades, como la contaminación atmosférica, otras merecen ser abordadas teniendo en cuenta elementos contextuales.
Más allá de la búsqueda de una causa única y de la hegemonía de la racionalidad, la rigidez individual o colectiva en la toma de decisiones puede ser un obstáculo para gestionar lo inesperado. Métodos para superarlos.