Publicado el 05 de marzo de 2025Actualizado el 05 de marzo de 2025
Los principios de la resistencia fundamental
Correr despacio para ir más rápido
Correr es una forma estupenda de ponerse en forma. Uno pensaría que basta con lanzarse y llevar la máquina al límite tantas veces como sea posible. Pero hacerlo puede provocar lesiones. Correr es físicamente exigente porque crea choques que el cuerpo tiene que absorber, y obliga a todo el sistema cardiovascular a trabajar duro.
De hecho, como explica este entusiasta del running, es mejor hacer un poco menos. Aunque las sesiones de intensidad son importantes para aumentar la velocidad, no deben ser la norma. Los periodos de carrera de resistencia fundamental son una forma inteligente de prepararse. La idea es, según algunos, llegar al 75% de tu frecuencia cardiaca máxima, aunque ésta no sea siempre la mejor regla. I
Se trata de correr a un buen ritmo sin forzarse demasiado, para acostumbrar el cuerpo a los choques, mejorar la resistencia, etc. El principio es que, haciendo tanto, el cuerpo estará mejor preparado para sesiones más intensas o carreras de larga distancia como maratones y otras. Por ello, tanto los principiantes como los corredores experimentados deben compaginar sesiones con velocidad y otras con ritmos más lentos y regulares.
Christiane Daban es médico del trabajo. Su formación básica es en fisioterapia. Situada en el suroeste de Francia, trabaja en empresas para llevar a cabo acciones preventivas. Aceptó responder a algunas preguntas.
La capitalización del conocimiento es un largo camino que viene de la inteligencia colectiva, de la inteligencia artificial, de la necesidad de encontrar un valor añadido para la humanidad... pero aún queda mucho para que sea una realidad. Hará falta primero una toma de conciencia por parte de los empresarios, luego por parte de las escuelas, para crear una sociedad más competente frente a las nuevas inteligencias emergentes.
Los castigos corporales han desaparecido en gran medida en favor de enfoques más flexibles. Pero, ¿son realmente tan eficaces como antes? ¿Es posible prescindir del castigo?
Es difícil conectar con el yo en una sociedad materialista porque estamos condicionados por tres prisiones: la mental, la emocional y la del ego. Es posible salir de estas prisiones cultivando tres cosas: dejarse llevar, confianza en sí mismo y desapego.