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Publicado el 19 de marzo de 2025 Actualizado el 19 de marzo de 2025

El valor de la enseñanza en la era digital

Un "arte" que no puede reducirse a una tecnología

En la era de la revolución digital, el mundo de la educación está experimentando profundos cambios. El auge de tecnologías educativas como las plataformas de e-learning, los MOOC (Massive Open Online Courses) y las herramientas de automatización de tareas está planteando cuestiones fundamentales sobre el lugar y el papel del profesor en el siglo XXI. Algunos profetas de la EdTech llegan a predecir el fin de los profesores, que serán sustituidos por herramientas más potentes, interactivas y adaptables. Ante esta realidad, debemos preguntarnos: ¿hasta qué punto siguen siendo imprescindibles los profesores en un entorno educativo cada vez más digital?

A pesar de los innegables beneficios de la tecnología digital en términos de accesibilidad, personalización y compromiso del alumno, los profesores conservan un valor único e insustituible gracias a sus competencias humanas y pedagógicas. Más que un mero transmisor de conocimientos, el profesor es un mediador, un acompañante, un entrenador que desempeña un papel clave en el desarrollo cognitivo, metacognitivo y socioafectivo de los alumnos.

Para sustentar esta tesis, nos basaremos en aportaciones multidisciplinares de las ciencias de la educación, las ciencias de la información y la comunicación, la psicología del aprendizaje y la filosofía de la educación. Demostraremos que el valor añadido del profesor en relación con las tecnologías de la educación se expresa en varios niveles complementarios:

  • En términos pedagógicos y didácticos, el profesor es un experto en el diseño y la puesta en práctica de situaciones de aprendizaje adecuadas, que no pueden reducirse a la simple puesta a disposición de recursos.

  • En el plano de la comunicación y las relaciones, el profesor establece una mediación humana esencial para dar sentido al conocimiento e implicar a los alumnos en una dinámica social.

  • En el plano psicoafectivo, el profesor proporciona apoyo emocional y motivacional, que es crucial para los alumnos en busca de su orientación y confianza en sí mismos.

  • Por último, a nivel reflexivo y creativo, el profesor se basa en su experiencia práctica para innovar y concebir soluciones pedagógicas a medida que van más allá de las herramientas estandarizadas.

A partir de este marco analítico, se trata de caracterizar el valor añadido humano, casi "artesanal", de la profesión docente frente a la industrialización de la formación. En última instancia, esto nos llevará a cuestionar el "valor" real de las innovaciones tecnoeducativas, evitando cualquier discurso demasiado optimista o, por el contrario, tecnofóbico. Por el contrario, mi objetivo será mostrar cómo los recursos digitales y humanos pueden complementarse para mejorar la calidad del aprendizaje.

En última instancia, el objetivo de este artículo es contribuir a elevar el perfil de la magnífica profesión de profesor, demostrando que su utilidad social y su pericia siguen siendo esenciales en la sociedad digital del conocimiento. En un momento en el que el número de profesores que abandonan la profesión y las tensiones van en aumento, es urgente reafirmar alto y claro que los profesores no son "manitas" destinadas a ser Uberizadas, sino actores clave en la construcción de las escuelas y la sociedad del siglo XXI.

Los profesores como expertos en métodos de enseñanza y aprendizaje

La tecnología digital, una herramienta para repensar los métodos de enseñanza

Las tecnologías digitales ofrecen enormes oportunidades para repensar las prácticas de enseñanza(1). En particular, permiten diversificar los medios y métodos de aprendizaje (texto, imagen, sonido, vídeo, realidad virtual, etc.), ofrecer cursos más personalizados, automatizar determinados ejercicios y la retroalimentación, y fomentar la colaboración entre compañeros.

Sin embargo, los métodos pedagógicos no tienen por qué adaptarse a las nuevas tecnologías, sino que son éstas las que deben estar al servicio de un proyecto pedagógico coherente. En otras palabras, la tecnología digital no es un fin en sí mismo, sino una herramienta que los profesores deben hacer suya al servicio de opciones pedagógicas cuidadosamente estudiadas(2).

La necesidad de mediación docente

Aunque la tecnología digital facilita el acceso a multitud de recursos educativos, no basta para garantizar el aprendizaje. El aprendizaje es un proceso activo que requiere una "mediación" humana(3). El profesor desempeña un papel esencial a la hora de guiar a los alumnos, estructurar su pensamiento, apoyar su razonamiento y ayudarles a establecer vínculos entre conceptos.

Las investigaciones sobre el aprendizaje autorregulado(4) muestran también que las capacidades de planificación, seguimiento y autoevaluación no son innatas, sino que deben enseñarse explícitamente. En esta época de infobesidad y noticias falsas, el profesor es más que nunca un "barquero" que ayuda a los alumnos a abrirse camino en el laberinto del conocimiento de forma crítica y razonada.

La enseñanza, un "arte" que no puede reducirse a una tecnología

La enseñanza no es sólo una cuestión de técnicas o tecnologías. Es un verdadero "arte" que requiere una serie de competencias profesionales complejas, en particular para suscitar el interés y el compromiso de los alumnos, adaptarse en tiempo real a sus reacciones, improvisar ante lo inesperado...(5) Esto requiere experiencia, "tacto" pedagógico, una forma de "bricolaje" creativo que los anglosajones llaman "craft knowledge".

Este arte de enseñar se basa en la inteligencia situacional, una capacidad de "sentir" al grupo y su dinámica que los algoritmos y la inteligencia artificial tienen dificultades para modelar. Un chatbot podrá dirigir un juego de preguntas y respuestas, o incluso proporcionar un feedback "individualizado", pero le costará gestionar las interacciones sociocognitivas que enriquecen una situación de enseñanza-aprendizaje.

El profesor como comunicador y mediador del conocimiento

Especificidades de la comunicación pedagógica

La enseñanza es, ante todo, un acto de comunicación y de interacción humana(6). Pero la comunicación educativa presenta características específicas que la distinguen de otras formas de interacción (amistosa, jerárquica, comercial, etc.)(7). Su objetivo es provocar un cambio cognitivo en el alumno, en una relación a la vez asimétrica (el profesor es el experto) y cooperativa (el alumno es el actor de su propio aprendizaje).

Según el modelo de comunicación orquestal, la comunicación en el aula no es sólo un proceso de transmisión de información, sino que consiste en crear una "partitura invisible" en la que todos tienen un papel que desempeñar(8). El profesor es el director de orquesta que marca el tempo, armoniza las interacciones y se asegura de que todos participen. Lejos de ser un mero transmisor, crea una relación dinámica propicia al aprendizaje, basada en la escucha, la benevolencia y la exigencia.

El aprendizaje, un proceso eminentemente social y relacional

Las teorías socioconstructivistas han puesto de relieve la dimensión fundamentalmente social e interactiva del aprendizaje. Para Vygotski, el pensamiento se desarrolla primero a través de la interacción con los demás antes de ser interiorizado. El profesor desempeña el papel de mediador, permitiendo a los alumnos pasar de lo que pueden hacer con ayuda (su "zona de desarrollo próximo") a lo que serán capaces de hacer por sí mismos.

La interacción en el aula es, por tanto, un potente motor del aprendizaje, a través del conflicto socio-cognitivo, la co-elaboración de conocimientos, la tutoría entre iguales, etc. Las herramientas digitales colaborativas (wikis, foros, redes sociales, etc.) pueden favorecer estas interacciones, pero sólo si están integradas en un escenario didáctico pertinente y "orquestadas" por un profesor atento al clima socio-relacional.

El papel clave del profesor para dar sentido al conocimiento

Más allá de la simple transmisión de conocimientos, el profesor desempeña un papel fundamental a la hora de dar sentido a los conocimientos y vincularlos a la experiencia de los alumnos. Según la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel, el aprendizaje sólo está verdaderamente integrado si tiene sentido para el individuo y está anclado en sus estructuras cognitivas previas(9).

El profesor ayuda a construir estos puentes conceptuales, explicando la relevancia de los conceptos tratados, relacionándolos con las experiencias y preguntas de los alumnos y proponiendo situaciones concretas de aplicación. De este modo, contribuye a motivar a los alumnos satisfaciendo sus necesidades de competencia, autonomía y relación con los demás. Esto requiere cualidades de comunicación empática, explicitud y argumentación que no se dan a todo el mundo y que una máquina tendrá dificultades para reproducir.

El profesor: apoyo psicoafectivo de los alumnos

La importancia de la dimensión emocional en el aprendizaje

La ciencia cognitiva ha demostrado ampliamente el papel crucial que desempeñan las emociones en el proceso de aprendizaje(10)(11). Las emociones pueden tener un efecto facilitador (motivación, placer, sentimientos de competencia, etc.) o inhibidor (ansiedad, aburrimiento, sentimientos de fracaso, etc.) sobre la memoria, la atención y el razonamiento.

Los profesores desempeñan un papel clave en la regulación emocional, gracias a su capacidad para crear un clima de calma en el aula, rebajar la tensión y fomentar el esfuerzo. Escuchan las experiencias emocionales de sus alumnos, asumen sus temores ante las dificultades y valoran sus progresos. Esta cualidad de presencia, empatía y apoyo psicológico es esencial para los alumnos, sobre todo los más frágiles. Una máquina podrá detectar las emociones faciales o verbales, pero será más difícil proporcionar este consuelo existencial.

Apoyar a los alumnos en el plano sociocognitivo

Además del aspecto emocional, los profesores también apoyan el desarrollo sociocognitivo de sus alumnos. Les ayudan a estructurar su pensamiento y a desarrollar competencias transversales como la capacidad de abstracción, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la argumentación. Para ello, les enfrenta a tareas complejas, les orienta en sus estrategias y les enseña a cooperar y a debatir de forma constructiva. También contribuye a su socialización, enseñándoles las reglas de la vida en comunidad, educación para la ciudadanía, apertura cultural, etc.

En resumen, ayuda a crear individuos íntegros y responsables que no pueden reducirse a cerebros informáticos dotados de inteligencia artificial. Por encima de todo, la escuela es una microsociedad en la que aprendemos a vivir juntos, bajo la mirada benevolente de un mentor adulto.

¿Inteligencia artificial frente a inteligencia emocional?

Con los espectaculares avances de la IA, asistimos a la aparición de aplicaciones educativas cada vez más "inteligentes". Los chatbots son capaces de entablar diálogos en lenguaje natural, dar explicaciones, guiar a los usuarios a través de ejercicios, etc. Sin embargo, estas herramientas siguen siendo limitadas en términos de inteligencia emocional y social. Un robot sólo puede "simular" la empatía mediante técnicas estadísticas y de comportamiento, pero no tiene acceso a las experiencias íntimas de los demás. Del mismo modo, podrá optimizar un itinerario de aprendizaje a medida, pero sin percibir las cuestiones identitarias y sociales en juego para el alumno. El riesgo es desarrollar una visión "computacional" del aprendizaje, reducida a un proceso mecánico de acumulación y retención de información. El profesor nos recuerda que todo conocimiento está encarnado, situado, incrustado en la historia y la cultura.

El profesor, actor reflexivo y creativo

La enseñanza: una práctica reflexiva basada en la experiencia

Enseñar no consiste en aplicar técnicas pedagógicas estandarizadas. Es una práctica reflexiva que exige cuestionarse constantemente las opciones elegidas, analizar sus efectos y adaptarse a lo inesperado. El profesor es un "profesional reflexivo" que se basa en el conocimiento de la acción, forjado a través de la experiencia y revisado constantemente. Desarrolla un conocimiento detallado de las situaciones, una capacidad de improvisación y de búsqueda de soluciones que nada tiene que ver con un proceso algorítmico.

Esta pericia "ecológica" sólo puede adquirirse mediante la práctica y la reflexión en la acción. Se resiste a la formalización y la automatización, aunque herramientas de reflexión como los portafolios y la formación en vídeo puedan potenciarla. El profesor experto no es un "ejecutor" de buenas prácticas, sino un creador de soluciones pedagógicas combinadas(12).

La creatividad pedagógica, una competencia clave para los profesores

En un mundo en constante cambio, la creatividad se está convirtiendo en una habilidad clave del siglo XXI(13). Se encuentra en el corazón de la profesión docente, que tiene que innovar constantemente para adaptarse a los cambios en los conocimientos, las tecnologías y las audiencias. Ser creativo significa imaginar nuevas situaciones de aprendizaje, desviar las herramientas y los medios de su uso habitual, cruzar enfoques disciplinarios, etc.

Este enfoque inventivo de la enseñanza no puede reducirse a la aplicación de "técnicas creativas" o tecnologías "innovadoras". Requiere una visión y unos valores educativos, la audacia de pensar con originalidad y la libertad pedagógica de ensayar planteamientos originales. Se basa en la personalidad única de cada profesor, su sensibilidad, su cultura y su compromiso con proyectos que tienen sentido para él. En resumen, se resiste a la industrialización y a la estandarización de las prácticas.

Innovar y experimentar más allá de las herramientas digitales estándar

Las tecnologías digitales abundan en herramientas diseñadas para la enseñanza, como pizarras digitales, libros de texto aumentados, plataformas de ejercicios, juegos serios y aplicaciones llave en mano. Pero los profesores más innovadores suelen ser los que desvían las herramientas convencionales de sus usos previstos para servir mejor a sus objetivos pedagógicos. Utilizan las redes sociales para que sus alumnos trabajen juntos, crean un blog para publicar sus escritos, crean un webdoc para contar la historia de un estudio de campo, programan un minijuego para una clase de matemáticas...

Con un enfoque de "innovación de abajo arriba", utilizan su imaginación para explotar el potencial educativo de artefactos cotidianos que se reinventan constantemente. Experimentan, observan y ajustan, de una forma iterativa y ágil que contrasta con la naturaleza fija de muchas herramientas educativas "listas para usar". De este modo, muestran el camino hacia una educación digital creativa, modular y apropiada.

Cómo debe ser un buen profesor

Al final de este análisis, parece que el valor único del profesor en la era digital reside en una combinación de competencias pedagógicas, relacionales y reflexivas. Lejos de quedarse obsoleta, la pericia docente se cuestiona y se reafirma ante el creciente poder de las tecnologías educativas. Porque lo que "hace" a un buen profesor no son sólo conocimientos y técnicas, sino un compromiso en la relación con los demás, una inteligencia de las situaciones, una inventiva pedagógica constantemente renovada. Es una presencia encarnada, empática y atenta que sabe adaptarse continuamente a las necesidades cambiantes de los alumnos. Hoy en día, ningún chatbot puede simular esta calidad de presencia.

Sin embargo, no se trata de rechazar de plano las aportaciones de la tecnología digital, en una visión maniquea que enfrenta al ser humano con la máquina. Los mejores profesores suelen ser los que desarrollan una relación relajada con la tecnología, utilizándola de forma creativa para apoyar sus proyectos pedagógicos. Del mismo modo, el desarrollo de una IA "explicable" y ética, imbuida de valores humanistas, podría constituir un complemento útil para la enseñanza, siempre que se co-construya con los profesionales. El reto consiste en pensar en una complementariedad hombre-máquina que no degrade la profesión docente sino que, por el contrario, la enriquezca, en una lógica de "colaboración reforzada".

Urge, por tanto, revalorizar esta bella profesión de la enseñanza, dañada por años de racionalización de la gestión y ahora puesta patas arriba por el tsunami digital. Es hora de recordar que la enseñanza es un arte de relación y un compromiso con la comunidad, parte de una visión humanista de la educación. En un momento en que los GAFAM invierten masivamente en EdTech, en que la neurociencia promete optimizar el aprendizaje, en que las crisis sanitarias aceleran la virtualización de los intercambios, preservar la dimensión humana de la enseñanza es una cuestión democrática crucial. Es esta humanidad, esta sensibilidad y este compartir lo que los profesores pueden transmitir a las generaciones futuras, para ayudarles a convertirse en "seres humanos aumentados" y no en robots de alto rendimiento.

Ilustración: Generated by AI - Flavien Albarras

Referencias

1- MERRIAUX, Jean-Marc, 2021. Le numérique à l'école: la crise sanitaire, une opportunité pour développer une culture numérique. Annales des Mines - Enjeux numériques. 2021. Vol. 13, No. 1, pp. 27-31. DOI 10.3917/ennu.013.0027.
https://shs.cairn.info/revue-enjeux-numeriques-2021-1-page-27?lang=fr

2- Le numérique pour l'éducation : un moyen, pas une fin, 2016. Sophie Blitman [en línea]. Disponible en: https: //sophie-blitman.fr/le-numerique-pour-leducation-un-moyen-pas-une-fin/ [Consultado el 10 de febrero de 2025].

3- WEIL-BARAIS, Annick y RESTA-SCHWEITZER, Marcela, 2008. Approche cognitive et développementale de la médiation en contexte d'enseignement-apprentissage. La nouvelle revue de l'adaptation et de la scolarisation. 2008. Vol. 42, No. 2, pp. 83-98. DOI 10.3917/nras.042.0083.
https://shs.cairn.info/revue-la-nouvelle-revue-de-l-adaptation-et-de-la-scolarisation-2008-2-page-83?lang=fr

4- COSNEFROY, Laurent, 2010. L'apprentissage autorégulé : perspectives en formation d'adultes. Savoirs. 2010. Vol. 23, No. 2, pp. 9-50. DOI 10.3917/savo.023.0009.
https://shs.cairn.info/revue-savoirs-2010-2-page-9?lang=fr

¡5- Enseigner, un art du geste - Parlons pratiques! #6, [sin fecha]. Extra classe [en línea]. Disponible en: https: //extraclasse.reseau-canope.fr/parlons-pratiques-6-enseigner-un-art-du-geste [consultado el 10 de febrero de 2025].

6- ALAVA, Séraphin, 2007. CAPÍTULO 6. Les pratiques médiatiques de l'enseignant : quelle validité pour la recherche ? En: Transformation des regards sur la recherche en technologie de l'éducation [en línea]. De Boeck Supérieur. pp. 107-121 [consultado el 10 de febrero de 2025].
https://shs.cairn.info/transformation-des-regards-sur-la-recherche--9782804155216-page-107?lang=fr

7- GRANDATY, Michel, 2011. Interactions et apprentissages disciplinaires : la médiation de l'enseignant. Carrefours de l'éducation. 1 de agosto de 2011. Vol. 1, No. 3, pp. 121-135. DOI 10.3917/cdle.hs01.0121.
https://shs.cairn.info/revue-carrefours-de-l-education-2011-3-page-121?lang=fr

8- [Resuelto] le modle orchestral de la communication cest quoi - Introduction à la sociologie - Studocu, [sin fecha]. [en línea]. Disponible en: https: //www.studocu.com/fr/messages/question/3816059/le-modele-orchestral-de-la-communication-cest-quoi [Consultado el 10 de febrero de 2025].

9- Aprendizaje significativo: definición y características, 2018. Nuestras reflexiones [en línea]. Disponible en: https: //nospensees.fr/apprentissage-significatif-definition-caracteristiques/ [Consultado el 10 de febrero de 2025].

10- Mazars, Mélanie y Stefaniak, Nicolas, 2021. Chapitre 5. Émotions et processus d'apprentissage implicite/explicite. En : Emotions et apprentissages [en línea]. Dunod. pp. 151-179. ISBN 978-2-10-081111-3. [Consultado el 10 de febrero de 2025].
https:// shs.cairn.info/emotions-et-apprentissages--9782100811113-page-151?lang=fr

11- Capítulo 2. Procesos cognitivos y sociales implicados en el aprendizaje | Cairn.info, [sin fecha]. [En línea]. Disponible en: https: //shs.cairn.info/emotions-et-apprentissages--9782100811113-page-50?lang=fr [Consultado el 10 de febrero de 2025].

12- GAGNÉ, Gilles, 2006. Qu'est-ce qu'enseigner:Notes pour le congrès de l'Alliance des professeurs de Montréal. Revue du MAUSS. 1 de noviembre de 2006. Vol. 28, n° 2, pp. 70-84. DOI 10.3917/rdm.028.0070.
https:// shs.cairn.info/revue-du-mauss-2006-2-page-70?lang=fr

13- (2) La creatividad y el siglo XXI | LinkedIn, [sin fecha]. [en línea]. Disponible en: https: //www.linkedin.com/pulse/la-cr%C3%A9ativit%C3%A9-et-le-21e-si%C3%A8cle-alain-castonguay/ [consultado el 10 de febrero de 2025].


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