Publicado el 09 de septiembre de 2025Actualizado el 09 de septiembre de 2025
Grabar todo, en todas partes, todo el tiempo
Un hábito que afecta a muchas industrias
Es casi seguro que ha puntuado algo recientemente. Ya sea una entrega, el servicio de atención al cliente, una habitación de hotel o un conductor, la valoración se ha convertido en una tendencia importante a lo largo de los años. Este enfoque no es nada nuevo. Ya en el siglo XVIII, algunos sistemas escolares empezaron a evaluar a los alumnos no para garantizar una mejora general del aprendizaje, sino para clasificarlos y crear competencia entre ellos.
Hoy, sin embargo, los sistemas de calificación están por todas partes. Primero los introdujo Amazon, entre otros, y ahora están por todas partes en Internet. Ya no hace falta leer largos textos de críticos pretenciosos que son compinches de los dueños de los restaurantes. Gente "como nosotros" da su opinión sobre restaurantes, habitaciones alquiladas, etc.
Salvo que estas valoraciones no son inocentes. Algunas empresas las utilizan literalmente para presionar indebidamente a sus empleados sin mejorar nada. La calificación se convierte en un arma que puede llevar al éxito o a la desaparición de una empresa. Este problema se agrava por el hecho de que algunas valoraciones son falsas, creadas por robots o personas malintencionadas. En la era de esta nueva "guerra de las galaxias", puede ser necesario reformar los códigos laborales para proteger a los trabajadores.
La economía del mañana parece estar construida sobre diseñadores originales dispuestos a desarrollar servicios y artículos que mejoren el mundo. Para lograr este paradigma, debemos fomentar el espíritu empresarial desde una edad muy temprana. Quebec lo ha entendido con varias iniciativas propuestas para convertirlos en futuros empresarios.
El objetivo es hacer más simpáticos a los robots y hacernos más abiertos a su presencia; el proceso de inculturación robótica ha comenzado y se está extendiendo por todas partes. Asimo es bien conocido, pero ¿qué decir de Geminoid F, el avatar de un humano real, Pepper, que va a una universidad de verdad, Aiko Chihira, que conoce el lenguaje de signos, Hanako, la típica paciente de dentista, Tipron, el robot proyector doméstico e incluso Hal, que ofrece la hibridación humano-robot?
La organización de la enseñanza a distancia requiere toda una serie de competencias pedagógicas y relacionales, tanto individuales como colectivas. Hay que diseñar los cursos, los recursos, la secuencia, anticiparse, dominar las herramientas informáticas, etc. Pero, sobre todo, la distancia nos obliga a repensar nuestras habilidades de liderazgo. Unas cuantas pautas pueden ayudarnos.