Publicado el 15 de octubre de 2025Actualizado el 15 de octubre de 2025
El mundo del cosplay
Una vida paralela de los aficionados a la cultura popular
Por definición, la cultura popular llega al gran público. Una gran parte de los disfraces de Halloween se basan en personajes conocidos. Pero algunas personas no esperan a finales de octubre para disfrazarse. Paralelamente a su vida profesional, hombres y mujeres crean disfraces, los lucen en las redes sociales y acuden a diversos actos públicos en los que pueden desfilar. El "cosplay" es un fenómeno en el que la gente se disfraza de personajes, a menudo de videojuegos, películas o dibujos animados.
Estas personas pasan horas diseñando el maquillaje y los elementos de su disfraz para parecerse lo más posible a los personajes. Esta moda se originó en Japón, pero ahora se ha internacionalizado. Algunos pasan buena parte de su vida creando disfraces y exhibiéndolos en redes sociales y en convenciones, ganando popularidad, suscripciones en plataformas como Twitch y ganando más dinero con su pasión.
Algunos de ellos, más introvertidos, han conseguido desarrollar amistades e incluso relaciones románticas compartiendo su interés en múltiples encuentros en los que pueden interpretar a protagonistas completamente distintos. Porque la idea de disfrazarse es también divertirse interpretando al personaje, en parte, para sacarlo de la pantalla en cierto modo.
En un mundo cada vez más digital, parece prioritario evitar que se cree una brecha digital demasiado grande. De ahí la importancia de crear aldeas inteligentes que se centren no sólo en la instalación de la red y las máquinas, sino también en la alfabetización digital.
La composición musical no es sencilla, pero lo más accesible es la mezcla. Ya sea a través de los tocadiscos o simplemente mediante el uso de programas informáticos, los neófitos tienen acceso a este arte a través de aplicaciones y videotutoriales. Este placer de la remezcla puede utilizarse incluso en otras situaciones, incluida la escuela.
Las "recetas" educativas falsamente apoyadas en estudios vagos o inexistentes se han desarrollado de manera impresionante. Impulsadas por una retórica gráfica basada en pirámides, círculos concéntricos y estadísticas con cifras redondas, las publicaciones educativas o de gestión han difundido todo tipo de modelos. Pero ahora, tras la moda de los mitos educativos, la tendencia es denunciarlos.
Las escuelas aíslan a los jóvenes tras muros y a menudo se repliegan sobre sí mismas, en torno a planes de estudios, situaciones de aprendizaje y evaluación en las que los niños a veces tienen dificultades para encontrar sentido. Esta es la observación que hace Guillaume Sabin en "La joie du dehors": ¿cómo construir una pedagogía abierta al exterior, en la que los alumnos puedan encontrarse con los actores de la vida económica, cultural y social? Guillaume Sabin nos da algunas ideas.
El fenómeno de la colapsología ya no está tan extendido como en 2020. Sin embargo, hay una sensación de fin del mundo entre la gente, en las noticias, etc. ¿Cómo enseñar en un contexto tan pesimista? ¿Y si enseñáramos a los alumnos a prepararse para un mundo más difícil?