Publicado el 21 de enero de 2026Actualizado el 21 de enero de 2026
La ira: ¿la emoción de nuestro siglo?
De las manifestaciones antiglobalización a las revueltas populares, ¿es inevitable la ira?
Desde principios de la década de 2000, los movimientos se han alimentado de ira. Ya sean las primeras protestas antiglobalización, el movimiento Black Lives Matter, los Chalecos Amarillos, los grupos de extrema derecha o el movimiento por el clima, lo que se desprende de los lemas es sobre todo la rabia ante la desposesión. Los marginados (o los que se sienten como tales) claman por recuperar su dignidad.
El profesor de Ciencias Políticas Carlo Invernizzi Acceti llama a nuestro periodo los "Veinte Enfurecidos", en un guiño a los "Treinta Años Gloriosos". La ira se está convirtiendo realmente en la fuerza motriz de los movimientos, pero ¿es esto algo bueno? Durante mucho tiempo, esta emoción se consideró una locura pasajera o un pecado capital.
Hoy, depende de quién piense. Algunos creen que ciertos tipos de ira son esenciales para conseguir cosas y obtener derechos. En otros tiempos, los grupos intermedios como las iglesias, los sindicatos y otros eran los "bancos de rabia" de la gente. Pero estos organismos han perdido su brillo con el tiempo. Ahora todo empieza en las redes, con todo lo bueno y lo malo que tienen.
¿Está llegando a su fin este periodo? Para el profesor Acceti, quizá la rabia que propone se convierta en la norma, como en la campaña del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
La ventaja de las demostraciones con modelos es que el observador se da cuenta de los procesos de pensamiento y análisis que intervienen en una acción para conseguir un resultado, ya que el demostrador detalla sus observaciones y su pensamiento durante la acción.
Los padres se sumergen en su papel cuando se trata de poner en práctica su proyecto educativo. Sin embargo, la manipulación se instala cuando están cegados por su estatus, que les hace impermeables a las contradicciones y les impide dar un paso atrás. Aunque estén poco o nada preparados para este papel, existen recursos, iniciativas y consejos que pueden ayudarles a salir de esta espiral y mejorar su labor de padres.
La danza es el reflejo de nuestras almas individuales y colectivas, y explorar los diferentes estilos nos enseña sobre el ser humano. Este aflojamiento del cuerpo es una ayuda para vivir cuando todo nos aprieta.
La coeducación es un ideal en el que todos los implicados (padres y profesores) contribuyen al aprendizaje de los niños. Aunque la realidad no es tan utópica, puede abordarse mediante el esfuerzo de todos los implicados, con el objetivo de mejorar el progreso educativo de los alumnos.
Cuando Montaigne y muchos otros decían que "Viajar forma a la juventud", no se referían a los viajes de ocio, sino a los viajes más aventureros, llenos de imprevistos y nuevos encuentros. ¿Cuáles son los ingredientes?