Publicado el 04 de febrero de 2026Actualizado el 05 de febrero de 2026
Un accidente, una impresora 3D... y una nueva misión
Prótesis optimizadas para situaciones cotidianas
A menudo no nos damos cuenta de lo afortunados que somos por tener todas nuestras extremidades y gozar de buena salud en general. Basta un fallo para darnos cuenta de que la vida moderna está pensada para las personas sin discapacidad. Afortunadamente, algunas personas con discapacidad deciden no convertirla en una maldición. En su lugar, intentan mejorar su vida cotidiana y la de los demás.
Es el caso de Alexis, protagonista de este reportaje de Brut, que, tras un accidente laboral en Australia, se encontró con la mano izquierda parcialmente amputada. Una situación compleja que podría haber deprimido al joven. Pero ocurrió lo contrario. Decidió que quería volver a hacer cosas lo antes posible, adaptándolo todo a su nueva realidad. Así que se hizo con una impresora 3D y empezó a desarrollar prótesis caseras para poder cocinar, escribir, montar en bicicleta, etcétera. Su duro trabajo llamó incluso la atención de otros compatriotas franceses en su misma situación, que le pidieron estas prótesis específicas para diversas situaciones cotidianas.
Así que el joven está compartiendo estos modelos para imprimirlos o los está imprimiendo para otras personas para que, a pesar de su amputación, puedan reanudar o empezar actividades con las que antes sólo podían soñar.
Es fácil olvidarlo, pero la voz del profesor es probablemente el instrumento más esencial de su práctica. Si sale mal, el profesor pierde el control del aula. Por eso es esencial que los profesores aprendan a utilizar y proteger su herramienta de comunicación más importante.
Liderazgo distribuido: los profesores e incluso los administradores no aprecian una pseudoautonomía en la que los controles son tan estrictos y frecuentes que no permiten tomar decisiones reales.
Está en juego toda la cuestión de la confianza en la competencia de administradores y profesores. En efecto, existe un riesgo, pero el deseo de eliminar cualquier riesgo de bajo rendimiento acaba borrando cualquier interés por asumir la responsabilidad del cambio.
Esta es una práctica recurrente en África, y cualquiera que haya viajado en un autobús de transporte público de una ciudad a otra ha experimentado este fenómeno. Se trata de hombres o mujeres que utilizan la retórica o la oratoria durante el viaje para hablarle de una variedad de temas con un objetivo en mente: la colocación de productos.