Garantizar una investigación científica rigurosa
Gran parte de la financiación de la investigación se basa en la publicación de artículos en revistas. El mundo anglosajón ha bautizado esta situación como "publish or perish" (publicar o perecer). Esto conduce a veces a pequeños o grandes errores metodológicos. La comunidad científica exige ahora un mayor rigor a todos los investigadores del mundo.
Presentación del programa de estudios a los alumnos: hacer las cosas bien
Muchos profesores consideran que el programa de estudios es un documento de referencia estático. Pero algunos profesores no dudan en modificarlo cuando es necesario, para que corresponda mejor a la realidad del campo. No hay mejor manera que discutirlo con los estudiantes.
Replantear la evaluación en la enseñanza para aprovechar al máximo las competencias invisibles
PISA clasifica los sistemas educativos en función de las puntuaciones obtenidas en matemáticas, ciencias y lectura, lo que influye en las políticas, pero limita el valor de la educación a los conocimientos mensurables. Las competencias interpersonales siguen siendo invisibles. Sin embargo, las escuelas las cultivan a través de intercambios y proyectos. Para desarrollarlas, necesitamos hacer un esfuerzo colectivo hacia una visión más humana de la educación.
Cambiar los hábitos... y los métodos de enseñanza
Integrar las nuevas tecnologías, cambiar los "algoritmos educativos" construidos y desarrollados durante décadas, requiere esfuerzo y perseverancia tanto por parte de los profesores como de los alumnos. En un momento dado, las cosas empiezan a encajar, pero no es gradual ni predecible, sino absolutamente inevitable si se persevera.
Preparar el futuro o ver lo que creemos
Ver lo que crees significa convencerte de que lo que quieres ver existe, para garantizar la coherencia interna y externa. Ver lo que uno cree también significa mirar bajo la superficie, ser sensible a las señales débiles y a los detalles, para descubrir finalmente, en el sentido literal de la palabra, otra imagen. Pero cuando sucede lo inesperado, desbarata la creencia y se lleva por delante la razón.