Publicado el 04 de marzo de 2026Actualizado el 05 de marzo de 2026
Acuerdo de París: lo que ha funcionado... y lo que no
Un acuerdo internacional amenazado por las tendencias políticas actuales
En 2015, la COP 21 de París dio lugar a un importante documento: el Acuerdo de París. Un marco importante sobre todo porque fue ratificado por los mayores contaminadores, entre ellos Estados Unidos y China. El objetivo era mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5 grados centígrados de aquí a 2050.
Pero desde los atronadores aplausos de París, las cosas han cambiado... y no necesariamente para mejor. Los marcos legislativos desarrollados por los países son interesantes pero insuficientes, y parece claro que superaremos los 1,5 grados en los próximos diez años. Es más, algunos gobiernos se niegan ahora a poner de su parte. Las conversaciones entre países se han vuelto más complicadas y explosivas.
Sin embargo, el Acuerdo no es necesariamente un fracaso si superamos los 1,5 grados. Es cierto que no alcanzaremos el escenario ideal previsto, pero en la reunión de 2015 también se había pensado en un plan B si no lo conseguíamos. La idea era mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados para 2050.
Esto aún es posible, pero requerirá mucho trabajo previo y grandes cambios. Sobre todo, las autoridades públicas de todos los países tendrán que entender lo que está en juego, que no todo son mentiras y que es hora de actuar.
¿Cómo podemos aprender juntos de forma espontánea cuando no compartimos los mismos objetivos y nuestros orígenes son variados? A Eric Simon se le ha ocurrido la idea de las "Recreaciones". Estas recreaciones ofrecen cada semana una amplia gama de actividades divertidas y no tecnológicas, en torno a una comunidad de cerca de 80 personas.
El caordismo, esa mezcla de orden y caos, ofrece su parte de imprevisión y abre una visión diferente de la organización. Cuando este concepto se cruza con el enfoque mesológico de Augustin Berque, se hace posible una apertura pedagógica en la que cada persona es apreciada por la singularidad de su trayectoria, sujeto de la emergencia de su propio entorno.
Un curso fluido respeta estas sencillas reglas, a menudo de forma intuitiva. Evidentemente, podemos seguir otros caminos experimentales, quién sabe lo que podríamos descubrir, pero lo cierto es que nuestros circuitos de percepción y tratamiento de la información están "cableados" de una determinada manera y que tener esto en cuenta a la hora de diseñar cursos y sitios de formación conduce a mejores resultados.
Si la comparamos con la industria del automóvil, la educación casi se ha convertido en su opuesto... Sin embargo, la finalidad de ambas es transportar o enseñar para ayudar a la sociedad Y a sus ciudadanos a alcanzar sus objetivos.
Los objetos derivados de los cómics (Tintín, Astérix, etc.) y los videojuegos (Super Mario, Zelda, etc.) trascienden su función comercial para convertirse en puentes entre la ficción y la realidad. Desde su creación, pasando por el diseño artesanal (Fariboles, Pixi) y la producción industrial, hasta su impacto cultural y educativo, estos objetos, potenciados por la tecnología (IA, realidad aumentada), inspiran la creatividad y el aprendizaje.