La máscara neutra, herramienta de autoconocimiento y apropiación del cuerpo
"La neutralidad no es la ausencia de expresión, emoción o sentimiento. Es un estado de disponibilidad". Cathy Bouesse
Publicado el 06 de abril de 2026 Actualizado el 08 de abril de 2026
A medida que la expansión urbana invade las tierras cultivables, el futuro de la alimentación y la agricultura está en juego. ¿Dónde podremos cultivar nuestros alimentos si seguimos arrebatando tierras a los agricultores de forma implacable e irreflexiva? Mucha gente está pensando en las granjas verticales, es decir, edificios de interior donde se pueden cultivar diferentes hortalizas.
Hasta ahora, sin embargo, la mayoría decía que las granjas verticales sólo podían ser útiles para verduras de hoja, como ensaladas, hierbas aromáticas, etcétera. Al fin y al cabo, muchos productos, sobre todo la fruta, necesitan abejas para polinizarse. Sin embargo, el empresario Hiroki Koga explica en este discurso (en inglés con subtítulos en francés) que ha conseguido cultivar fresas en grandes cantidades y con un sabor mucho mejor que el que se podía encontrar en los supermercados estadounidenses.
¿Por qué lo ha conseguido? Porque la agricultura vertical no está sujeta a los caprichos del tiempo ni de las estaciones. Las plantas de fresas pueden producir todo el año, a diferencia de lo que ocurre en el exterior, y los responsables pueden analizar y probar las condiciones para obtener los mejores resultados.
En cuanto a las abejas, que normalmente no podrían polinizar bien en el interior, han creado las condiciones óptimas hablando con los apicultores para que actúen como lo harían al aire libre e incluso polinicen el 90% de las flores, algo que casi nunca ocurre en la horticultura tradicional.
Por supuesto, se podría argumentar que la agricultura vertical es cara. Como explica el Sr. Koga, esto es cierto, pero cada vez menos. De hecho, como todas las tecnologías, los costes iniciales son astronómicos, pero a medida que se desarrollan sus usos, se vuelven tan asequibles como los teléfonos móviles, los ordenadores o las impresoras.
Por ejemplo, si sus primeros envases de fresas costaban 50 dólares, en 2024 bajaban a 10 dólares. Y este precio podría seguir bajando, incluso por debajo del de las fresas tradicionales, dada la gran y sabrosa producción que consiguen.
Duración: 10min20
Más información sobre esta recursoSuperprof: la plataforma para encontrar los mejores profesores particulares en España.