Publicado el 13 de abril de 2026Actualizado el 16 de abril de 2026
Las estrategias históricas que siguen marcando las negociaciones rusas
Las instrucciones de la Guerra Fría siguen vigentes
Algunas personas sueñan con convertirse en diplomáticos y negociadores internacionales para aliviar tensiones, poner fin a conflictos, etcétera. Pero nadie quiere tener que negociar con los rusos, especialmente con Vladimir Putin. El líder de Rusia desde hace casi 30 años tiene fama de saber cómo conseguir lo que quiere.
En 1952, en plena Guerra Fría, los enviados estadounidenses recibieron un documento en el que se exponían los distintos puntos que debían tenerse en cuenta al tratar con la Unión Soviética. Más de medio siglo después, muchos de estos consejos siguen siendo pertinentes.
Y es que el Presidente Putin trabajó para el KGB y conoce perfectamente las reglas establecidas en aquella época. Las del Sr. Gromyko, alias "Sr. Niet", que consiguió desestabilizar a Henry Kissinger, uno de los más grandes diplomáticos estadounidenses de la historia. Las reglas seguidas por este erudito ruso eran: exigir el máximo, amenazar y no regalar nada. En resumen, muy lejos de la visión occidental de la conciliación.
Putin no sólo ha continuado con esta disciplina ideológica, sino que además tiene el privilegio del tiempo. No tiene prisa, cree que cada minuto de cada día le acerca más a sus objetivos. Además, su equipo de diplomáticos sigue siendo el mismo, mientras que los de los países occidentales cambian regularmente, lo que le da una clara ventaja.
Por último, el antiguo interrogador sabe cómo crear presión psicológica llegando tarde, utilizando símbolos de dominación e incluso jugando con los miedos, como cuando dejó entrar a un enorme perro durante una negociación con Angela Merkel, que tiene bastante miedo a los canes.
Todo esto puede explicar por qué, por ejemplo, la cuestión de la guerra en Ucrania está llevando tanto tiempo.
El transporte y la salud son dos temas centrales en la vida urbana. Tenemos que encontrar la manera de que todos los ciudadanos puedan desplazarse por la ciudad sin atascarla de coches. Al mismo tiempo, el sedentarismo es un reto para las personas que necesitan mantenerse en forma. ¿Y si un dispositivo pudiera combinar ambas preocupaciones? La bicicleta asistida eléctricamente parece tener el potencial para hacerlo, permitiendo a todos, jóvenes y mayores por igual, ponerse (de nuevo) en forma.
La crítica es un rasgo humano, ya sea para mejorar o para denigrar. Cuando se trata de elocuencia, no hay mejor herramienta de evaluación que la opinión de los demás. Desde el momento en que "ser elocuente" es "agradar a los demás", la escala de evaluación sólo puede venir de los demás.
En la era de la tecnología digital y la IA, tomar la iniciativa se está convirtiendo en una cuestión central en el aprendizaje. Entre el miedo al error y el deseo de autonomía, se revela una paradoja: la tecnología digital puede a la vez restringir y liberar. Repensar la educación significa abrazar el riesgo y valorar la audacia del alumno.
Jugar con trozos de madera, plastilina o bloques de Lego también es instructivo y esencial, pero a veces más desordenado y menos fácil de aplicar. Algunos jóvenes están bastante privados de este tipo de experiencia.
Si releemos la experiencia documentada de un rastreador Cree/Eeyou, un indígena de Norteamérica, comprenderemos que la interpretación también implica al cuerpo y la simbiosis con el entorno.