Publicado el 24 de junio de 2026Actualizado el 24 de junio de 2026
Censura científica: una señal para todas las democracias
Cómo mantener el rumbo en un entorno menos acogedor para los científicos
Al llegar al poder por segunda vez, Donald Trump decidió eliminar gran parte de las páginas web que no se ajustaban a su política. En cuestión de horas desaparecieron todos los datos sobre temas como la diversidad, la inclusión, el cambio climático, la transición de género, etc.
Si todo esto solo afectara a Estados Unidos, se podría percibir en ciertas facciones políticas y en algunos sectores de la población una aversión hacia la ciencia, sobre todo cuando no les conviene. Pero esta censura ha provocado una onda de choque en la comunidad científica, que, desde entonces, apenas ha opuesto resistencia a este ataque frontal.
Algunos se han plegado a la situación mientras dure este mandato, mientras que otros han dirigido su mirada hacia otras naciones. Europa, que ha sido testigo de lo ocurrido, ha comenzado a intentar ayudar a sus colegas lo mejor que ha podido. Algunos les han ofrecido asilo; otros aprovechan la presencia de laboratorios europeos en territorio norteamericano para mantener mentes brillantes en entornos que no están sujetos a las exigencias de Washington.
No obstante, Europa también está observando un auge del sentimiento anticientífico en varios países. ¿Tendrán los científicos que resistir y encontrar formas de conservar los datos a escondidas? Este futuro potencial suscita interrogantes.
Algunos tienen un enfoque funcional de la arquitectura escolar. Mientras el diseño de la escuela no impida el aprendizaje, no es necesario añadir adornos. Otros lugares, sin embargo, tienen enfoques avanzados y armoniosos para la construcción de instalaciones educativas. Dinamarca se cita a menudo como ejemplo con sus escuelas que son joyas arquitectónicas, totalmente en línea con el enfoque educativo del país.
Aunque en muchos sectores profesionales se observa la paridad entre hombres y mujeres, todavía no ocurre lo mismo en la ciencia, la informática y la ingeniería. Esto se debe a prejuicios que se han demostrado una y otra vez y, sobre todo, a la falta de modelos de conducta para las jóvenes. De hecho, las investigaciones muestran más que nunca la importancia de los modelos de conducta en la elección de una carrera científica.
Cuando hablamos de Internet y los niños en los medios de comunicación, el mensaje es siempre el mismo: ¡ten cuidado! ¡Internet es peligroso para ellos! Si bien es cierto que un porcentaje relativamente grande de la Red no es recomendable para menores, ¿debemos volvernos paranoicos y vigilar todos los movimientos de los niños en la Red? No necesariamente.
Los influencers desdibujan la verdad y la manipulan en TikTok e Instagram, que sustituyen cada vez más a Google entre los jóvenes. Qué herramientas y estrategias educativas pueden utilizarse para equipar a alumnos y profesores para afrontar el reto de establecer la credibilidad de lo que se difunde y transformar la escuela en un espacio de indagación crítica?