Publicado el 03 de noviembre de 2009Actualizado el 05 de febrero de 2025
Divertirse cambia el comportamiento
La teoría del placer en acción.
En Estocolmo, como en la mayoría de los lugares públicos del mundo, la mayoría de la gente utiliza las escaleras mecánicas en lugar de los escalones para ir de un piso a otro.
Excepto en una escalera concreta, la Odenplan. Aquí, el 66% de la gente utiliza escalones en vez de escaleras mecánicas. ¿Por qué lo hacen? Porque es más divertido, tienen un efecto...
Aprender a leer para acceder a lecturas interesantes, aprender a escribir para producir blogs interesantes, aprender a contar para manipular datos relevantes, aprender a construir para conseguir logros de calidad... el placer y la estética son factores motivadores fundamentales en el aprendizaje.
El impulso proviene del individuo, de su propia voluntad; no de presiones externas.
El juego es una oportunidad para el placer, y la estética también es una fuente de placer.
Dar placer, hacer con placer... Aprender puede ser una oportunidad para ambas cosas.
El afán por implantar la Inteligencia Artificial en la educación, sin cambiar el funcionamiento de las escuelas, producirá resultados mediocres, lejos de las expectativas. El potencial de la Inteligencia Artificial exige cambios sencillos pero sistémicos.
La red es un resultado; la idea que subyace al proceso, su "programación", es sencilla. Son los terminales los que determinan su potencia y persistencia. La mayoría de los terminales somos nosotros.
De todos los continentes y lugares por explorar, uno de los más fascinantes está dentro de nosotros: nuestro cerebro. Llevamos siglos intentando desmitificarlo. Sin embargo, la fascinación por la neurociencia ha provocado un sesgo de autoridad entre alumnos y profesores, que a menudo dan crédito a ideas erróneas.