Publicado el 27 de febrero de 2023Actualizado el 27 de febrero de 2023
¿Es mala la luz azul?
La opinión de un ingeniero
En los últimos años hemos oído hablar de los efectos de la luz azul, este tipo de iluminación es generada por los LED y también por nuestros dispositivos inteligentes. Un puñado de científicos ha pedido protección contra esta luz y la comunidad de optometría incluso ha pensado en gafas especiales. Pero, ¿es la luz azul realmente mala para nosotros?
Un físico e investigador de la Sociedad Francesa de Protección Radiológica ha querido responder a esta pregunta en un podcast llamado "Monde numérique". Si bien es cierto que este resplandor puede tener efectos sobre el ritmo circadiano y el sueño, los riesgos fotoquímicos son prácticamente inexistentes. De hecho, la exposición tendría que ser mucho más prolongada y a través de aparatos que la difundan intensamente.
Sin embargo, nuestros teléfonos cumplen normas muy por debajo de los límites autorizados. Tanto más cuanto que el investigador ha probado estas protecciones contra la luz azul y sólo son marginalmente eficaces contra una fuente que ya de por sí no es peligrosa.
El físico recuerda que el sol plantea muchos más riesgos para la retina que los LED. En consecuencia, está muy bien salir a la calle, pero en los días muy soleados es mejor llevar protección UV.
Con demasiada frecuencia, en el contexto educativo, por el deseo de preservar la unidad del grupo, algunos alumnos se ven obligados a aceptar situaciones que no les convienen. Lo mismo ocurre con los profesores, que aceptan peticiones que no tienen nada que ver con su función para no socavar su relación con la administración. Sin embargo, saber decir "no", aunque no es fácil, a menudo es necesario para mantener el equilibrio.
El mundo de la ciencia ofrece oportunidades para que los alumnos se pongan realmente en la piel de los investigadores. La ciencia participativa puede ser una actividad enriquecedora para los estudiantes: conocer la naturaleza y la cultura local, observar diversos fenómenos y comprender, en parte, el trabajo de los científicos.
Las formas de las letras, los caracteres y los jeroglíficos transmiten identidades culturales y religiosas difíciles de expresar con palabras. Este es su poder oculto.
La materia prima de la enseñanza, el proyecto educativo, decae rápidamente en un ciclo aparentemente inmutable. Sin embargo, es posible reciclar las buenas ideas y convertirlas en terreno fértil para la innovación.