Contacto humano
La importancia del contacto físico y la proximidad entre los seres humanos se descuida muy a menudo en nuestras organizaciones sociales contemporáneas. El contacto físico y la proximidad pueden considerarse incluso molestias o peligros de los que hay que protegerse. Lo vimos con mayor crudeza durante el periodo COVID, que provocó una explosión del sufrimiento mental y del sentimiento de soledad, sin que, curiosamente, se estableciera siempre el vínculo con el aislamiento físico impuesto a los individuos.
La locura digital acentúa la tendencia a distanciarnos físicamente de los demás. Algunas personas imaginan incluso que es posible una vida totalmente separada físicamente de los demás.
En el ámbito de la formación en particular, existe la creencia de que todo tipo de formación puede ser sustituido por el e-learning. Se llega incluso a proponer formaciones en línea sobre el cuidado de los nietos o de las personas mayores, la formación de formadores, la formación en mediación... todas ellas basadas esencialmente en el contacto humano.
La proximidad física permite una forma de relación humana imposible a través de una pantalla. La cuestión que se plantea aquí es saber si el aprendizaje es realmente eficaz en contextos en los que no puede establecerse esta forma de relación, es decir, el aprendizaje a distancia.
Lo que la distancia física hace a la relación
En la Hall fue pionero en los años 60 en la noción de proxémica, es decir, los efectos de la distancia física en las relaciones entre los seres humanos. En sus palabras, "la distancia crea la relación". Cuanto más lejos se está físicamente de alguien, menos fácil es conocerse y entenderse y, por tanto, comunicarse.
Explorar los efectos de la proxémica en las relaciones arroja luz sobre las posibilidades e imposibilidades de entendimiento mutuo en función de la distancia física entre los individuos. Se han identificado cuatro tipos de distancia (medidas en centímetros y luego en metros, variando ligeramente las dos primeras en función de la cultura y la personalidad):
- Distancia íntima (a la altura del brazo),
- distancia personal (entre 1,20 y 1,50 metros),
- distancia social (entre 1,50 y 3 metros, a menudo marcada por un obstáculo como un mostrador o un escritorio) y
- distancia pública (de 3 metros al infinito).

La distancia íntima está reservada a los amigos íntimos y la familia y, por tanto, no se aplica a la formación, salvo en algunas situaciones muy concretas en las que es necesario acercarse físicamente (por ejemplo, las clases particulares en el marco de la formación informática frente a una pantalla). En la distancia personal, las personas se conocen e intercambian ideas entre iguales. En la distancia social, cada persona representa una función (por ejemplo, formador o profesor y alumnos) y se comunica mediante procesos formalizados. En la distancia pública, cada persona existe paralelamente a la otra, sin que necesariamente haya interacción.
La distancia pública es la mayor posible porque, desde el punto de vista del cerebro, se considera que las personas que están detrás de una pantalla o un teléfono están a una distancia muy grande. En otras palabras, es casi imposible crear una relación estrecha que permita intercambios más personales cuando nos hablamos a través de una pantalla, a menos que ya nos conozcamos.
El efecto de las emociones en el aprendizaje
Algunos estudios demuestran que el aprendizaje puramente digital se olvida más fácilmente porque carece del aspecto emocional que puede grabarlo permanentemente en la memoria. De hecho, es la misma parte de nuestro cerebro la que gestiona la memoria y las emociones.
Todos los formadores avezados saben que necesitan ofrecer secuencias didácticas que impliquen emociones (por ejemplo, sorpresa, alegría, duda e incluso enfado, que lleva al debate), si quieren que el contenido compartido deje huella en la memoria de sus alumnos. Si todos los contenidos transmitidos son equivalentes y carecen de características que destaquen a unos más que a otros, si el transcurso de la sesión no ofrece momentos más o menos intensos, si los intercambios no dan lugar a ningún debate y pocas preguntas, hay muchas posibilidades de que la propia formación se olvide muy rápidamente.
La estrecha interacción humana da lugar a reacciones emocionales y a veces incluso afectivas que exigen del formador sólidas competencias en comunicación y dinámica de grupo. Sin embargo, son estas reacciones emocionales las que garantizan la memorización de los contenidos.
Durante la formación a distancia, con todo el mundo bien protegido detrás de su pantalla, las emociones experimentadas son más tenues, y la dinámica de grupo es difícil de poner en práctica. Si la formación no incluye ningún tipo de debate, y sólo tiene lugar a través de una plataforma que ofrece contenidos digitales preconstruidos, la dimensión emocional es inexistente, y la memorización es más difícil y más temporal.
El efecto del compromiso físico en el aprendizaje
Los estudios han explorado los efectos nocivos del exceso de vídeo en el individuo. El cerebro tiene dificultades para mantener la concentración, los ojos se cansan, la voz se fuerza a menudo como por teléfono para intentar cubrir la gran distancia percibida por el cerebro, el cuerpo se congela en una posición sentada fija que bloquea poco a poco el buen funcionamiento de la respiración y la circulación sanguínea. En resumen, uno se agota.
En la formación presencial, se hacen pausas, uno se mueve, la mirada no está fija porque hay mucho que ver (el formador, la presentación, los otros cursillistas, la sala, incluso la vista desde el otro lado de la ventana, etc.). La atención no es necesaria en todo momento, y puedes dejarte la posibilidad de centrarte en actividades más variadas (escuchar, pero también escribir, pensar, intervenir, practicar, hablar con otros en subgrupos, etc.), actividades que distan mucho de estar disponibles en todos los cursos a distancia.
La neurociencia y el estudio de la fisiología humana muestran la necesidad de la producción de ciertas hormonas desencadenadas por el tacto, para el bienestar físico y mental. Como el tacto implica entrar en una distancia íntima, no entra en el ámbito de la formación inicial o profesional, a menos que las competencias a adquirir lo impliquen.
Sin embargo, en el cara a cara, las personas a veces se saludan tocándose las mejillas o las manos, se sientan cerca unas de otras, se rozan fácilmente al pasarse un documento o un lápiz, y este contacto, por discreto y sutil que sea, contribuye a la comodidad y el bienestar de ambas partes.
Presencia simple
Lo que llamamos "presencia", en oratoria o en directo, es la capacidad de atraer y regular la atención mediante una postura corporal sólida y una expresión vocal inteligible y audible. Presencia también significa simplemente estar plenamente presente, reaccionar a las peticiones de los demás, mirarse, prestar atención y escuchar.
Todos los formadores saben que tienen que trabajar su presencia si quieren mantener la atención de sus grupos de alumnos y también despertar su interés y aceptación. Por parte de los alumnos, cuando el proceso de aprendizaje es un poco laborioso, cuando se preguntan si son capaces de captar el contenido que se enseña, la presencia de los demás es un apoyo, sus preguntas y sus ojos son útiles. Pero, ¿qué ocurre con la presencia de los demás a través de una pantalla? ¿No es considerablemente limitada?
La comunicación humana en la formación
El e-learning afecta a muchos aspectos de la comunicación humana.
- ¿Permite descifrar sutilmente las señales no verbales, esenciales para una buena comunicación, cuando la imagen en la pantalla es de más o menos calidad o incluso inexistente?
- ¿Favorece la inteligencia relacional o la limita? L
- ¿Es posible la empatía cuando la distancia física es demasiado grande?
La formación a distancia también suprime la necesidad de pausas colectivas, durante las cuales las personas se conocen mejor y hablan de temas a menudo más personales. Estas pausas contribuyen en gran medida a la cohesión y la comprensión del grupo de formación. ¿Podemos realmente prescindir de estos momentos de convivencia cuando intentamos crear un ambiente totalmente propicio para el aprendizaje (seguro, atento, respetuoso)? ¿Recordarán los alumnos con la misma claridad y emoción lo que han vivido a través de plataformas de e-learning y webinars? ¿No es también hipócrita (o inconcebible) creer que ciertas habilidades que implican interacción humana e implicación corporal pueden impartirse utilizando únicamente métodos digitales?
Equilibrio
No existe una respuesta única y clara a las distintas cuestiones planteadas. Desde el periodo COVID, han proliferado las plataformas digitales de aprendizaje y se han adoptado nuevos hábitos, destinados en particular a limitar los costes reduciendo los desplazamientos y optimizando el tiempo dedicado a la formación. Lo que queda por evaluar adecuadamente es la eficacia a largo plazo de estas nuevas formas de desarrollar las competencias.
Recursos
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https://journals.openedition.org/dms/9176#tocto1n3
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Fernande Fernande. Le pouvoir du toucher : comment il influence nos émotions et nos relations. Nouup, marzo de 2025.
https://nouup.fr/le-pouvoir-du-toucher-comment-il-influence-nos-emotions-et-nos-relations/
Hall, Edward T. La dimensión oculta. Points Essais, 2014.
Issaadi, Sofiane, Jaillet, Alain. El aprendizaje de la proxémica. Revistas OpenEdition, febrero de 2017.
https://journals.openedition.org/edso/1960
Lamontagne, Denys. Zoom fatiga y reuniones virtuales: modo de gestión. Thot Cursus, abril de 2023.
https://cursus.edu/fr/27591/zoom-fatigue-et-reunions-virtuelles-mode-de-gestion
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https://shs.cairn.info/revue-distances-et-savoirs-2011-4-page-565?lang=fr
Peraya, Daniel, Paquelin, Didier. Entre société et institutions de formation : les sens de la présence. Innovation pédagogique, octubre de 2023.
https://www.innovation-pedagogique.fr/article16295.html
Quai des savoirs. ¿Cuál es la distancia adecuada para reunirse? Sciences en Occitanie, diciembre de 2020.
https://www.sciences-en-occitanie.fr/articles/quelle-est-la-bonne-distance-pour-se-rencontrer
Roberge, Alexandre. Distancia y presencia, nociones en evolución en formación a distancia. Thot Cursus, enero de 2016.
https://cursus.edu/fr/10527/distance-et-presence-des-notions-en-evolution-en-formation-a-distance
Roberge, Alexandre. Crear empatía a distancia. Thot Cursus, junio de 2021. https://cursus.edu/fr/22771/creer-de-lempathie-a-distance
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