Publicado el 14 de enero de 2026Actualizado el 14 de enero de 2026
"Plastisfera": el especial maridaje entre la vida marina y el plástico
Muchas especies microscópicas viven de los residuos plásticos
El plástico está presente en todas partes. Admitámoslo: el material es fácil de crear y no cuesta mucho. Por otra parte, los productores no calculan el coste de los plásticos una vez utilizados. De hecho, demasiados de ellos no acaban en los centros de reciclaje, sino en los océanos. Algunos se descomponen en microplásticos, mientras que otros conservan gran parte de su forma. Al fin y al cabo, esa era la idea de este producto: que durara mucho tiempo.
Hoy en día, el plástico se ha convertido en un grave problema medioambiental que afecta a todos los mares del mundo. Incluso los mares más remotos, como la Antártida, están contaminados por plásticos grandes y pequeños.
Los científicos también han observado que los microorganismos anidan en los plásticos. Los estudios microscópicos muestran que una gran proporción de los plásticos oceánicos están colonizados por miles de bacterias y otras formas de vida invisibles a simple vista. Forman un filtro vivo sobre los residuos que algunos denominan "plastisfera": una biosfera que subsiste en el plástico.
El aspecto liso de la mayoría de ellos facilita la creación de este entorno vivo, algo de lo que hay que alegrarse. Al fin y al cabo, estos microorganismos crean un filtro que permite sobrevivir a otras especies. Salvo que llevan consigo agentes patógenos cuyos efectos potenciales sobre la fauna marina e incluso los seres humanos aún se desconocen.
Por ejemplo, se han dado casos de bañistas contaminados por una bacteria hallada en microplásticos que penetró a través de heridas, entre otros, y que murieron a consecuencia de ello. Esto es sólo el principio de posibles incidentes de magnitud desconocida.
Es cierto que las bacterias son capaces de descomponer el plástico, y algunos lo ven como una solución a corto y medio plazo. Pero estos microorganismos no pueden eliminar por completo todo el carbono del plástico creado por los combustibles fósiles. Así que el remedio serían los bioplásticos, que de nuevo no sería lo ideal, ya que el mar no es el mejor entorno para su degradación. En cambio, una reducción de la cantidad de plásticos y la prohibición de los plásticos de un solo uso podrían ayudar a evitar que la situación empeore.
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Frente al auge de las tecnologías de la educación, la pericia pedagógica, relacional y reflexiva de los profesores sigue siendo esencial para preservar el sentido de la educación.
Aparentemente todos tenemos la capacidad de concentrarnos, la diferencia radica principalmente en la capacidad de mantener la concentración a pesar de la baja intensidad y de filtrar los estímulos ambientales.