Publicado el 27 de abril de 2026Actualizado el 30 de abril de 2026
Demasiada información, demasiado rápido: terreno abonado para la manipulación
La desinformación campa a sus anchas en Internet
Estamos en el clima perfecto para ser manipulados. Con la inteligencia artificial y la cantidad sin precedentes de información que circula por Internet, todo lo necesario para manipular a las masas está a un clic de distancia. Recordemos la diferencia entre desinformación y desinformación: la intención. En el segundo caso, se trata de engañar realmente a los demás, mientras que en el primero no es intencionado.
La desinformación no es nada nuevo. Desde hace mucho tiempo, los grupos políticos o de interés intentan desviar el debate. En su día, la industria tabaquera trató de ahogar los estudios que demostraban los peligros escogiendo a unos pocos científicos que iban en contra de la corriente y tratando de señalar otras causas.
La diferencia entre entonces y ahora es que Internet lo hace aún más fácil. Hay tanta información circulando cada día que sucumbimos al sesgo de confirmación, fijándonos más en la información que va a nuestro favor que en la que nos contradice. Si a esto añadimos potentes herramientas digitales capaces de reproducir las voces y las imágenes de los famosos, es fácil perderse en esta masa de noticias.
Afortunadamente, esta era de la duda también trae consigo algunos reflejos interesantes. Mucha gente cuestiona inmediatamente la fuente, va a comprobar las cosas, etcétera. Son habilidades que todos podemos utilizar. La única dificultad es el tiempo, dada la cantidad de información con la que nos bombardean cada día. Quizás se desarrollen herramientas que ayuden a identificar los engaños, pero mientras tanto, hay que poner en práctica la capacidad de análisis, tanto en texto como en imágenes.
Las recompensas o las buenas notas... Premiamos las acciones que queremos fomentar y promover. ¿Y si estas recompensas fueran el veneno que mata gradualmente la motivación? Esto es lo que los investigadores vienen demostrando regularmente desde finales de los años 40, sin conseguir cambiar por completo nuestras prácticas de gestión. Daniel Fink, escritor y periodista político estadounidense, nos explica de forma ágil y erudita "lo que realmente nos motiva".
La inteligencia artificial tendrá un gran impacto en muchas actividades humanas, incluida la escritura. De hecho, tanto los autores como los estudiantes pueden utilizarla como aliada, siempre que no dependan totalmente de ella y que inyecten un poco de alma a sus escritos.
Las emociones, vistas desde un punto de vista cerebral y fenomenológico, contribuyen al aprendizaje. Detrás de la mera descripción química y neurológica se esconde un significado personal que lleva a actuar en el entorno de una manera singular.