Publicado el 27 de abril de 2026Actualizado el 30 de abril de 2026
Demasiada información, demasiado rápido: terreno abonado para la manipulación
La desinformación campa a sus anchas en Internet
Estamos en el clima perfecto para ser manipulados. Con la inteligencia artificial y la cantidad sin precedentes de información que circula por Internet, todo lo necesario para manipular a las masas está a un clic de distancia. Recordemos la diferencia entre desinformación y desinformación: la intención. En el segundo caso, se trata de engañar realmente a los demás, mientras que en el primero no es intencionado.
La desinformación no es nada nuevo. Desde hace mucho tiempo, los grupos políticos o de interés intentan desviar el debate. En su día, la industria tabaquera trató de ahogar los estudios que demostraban los peligros escogiendo a unos pocos científicos que iban en contra de la corriente y tratando de señalar otras causas.
La diferencia entre entonces y ahora es que Internet lo hace aún más fácil. Hay tanta información circulando cada día que sucumbimos al sesgo de confirmación, fijándonos más en la información que va a nuestro favor que en la que nos contradice. Si a esto añadimos potentes herramientas digitales capaces de reproducir las voces y las imágenes de los famosos, es fácil perderse en esta masa de noticias.
Afortunadamente, esta era de la duda también trae consigo algunos reflejos interesantes. Mucha gente cuestiona inmediatamente la fuente, va a comprobar las cosas, etcétera. Son habilidades que todos podemos utilizar. La única dificultad es el tiempo, dada la cantidad de información con la que nos bombardean cada día. Quizás se desarrollen herramientas que ayuden a identificar los engaños, pero mientras tanto, hay que poner en práctica la capacidad de análisis, tanto en texto como en imágenes.
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