Publicado el 21 de mayo de 2026Actualizado el 21 de mayo de 2026
¿Ha hablado alguna vez la humanidad una sola lengua?
La evolución de las lenguas desde el Neolítico hasta nuestros días
El mito de Babel es bien conocido: esta gran torre construida por una humanidad unida por una sola lengua fue destruida por Dios, que condenó entonces a los humanos a conversar en lenguas diferentes. Pero, ¿qué hay de la historia? ¿Habló alguna vez la humanidad la misma lengua?
Para los historiadores es difícil saberlo, ya que fue la invención de la escritura lo que permitió seguir la evolución lingüística. Sin embargo, muchos sospechan que fue la capacidad de expresarse verbalmente lo que "domesticó" a los primeros homínidos, que pasaron de la violencia física a las palabras y, finalmente, a los acuerdos y compromisos.
De hecho, ni siquiera las lenguas que mejor conocemos hoy se desarrollaron de este modo. En la Francia posterior a la revolución no se hablaba un francés estándar. Cada región tenía sus propios lexemas, acentos y expresiones. Para crear la República Francesa, las autoridades se esforzaron por imponer la lengua hablada en París. Otros también soñaron con lenguas universales como base común. Puede que el esperanto sea el ejemplo más conocido, pero fue precedido por el volapük, que se abrió camino de Europa a Asia, pasando por América. Sin embargo, la intransigencia de su creador respecto a las normas establecidas provocó el éxodo de sus hablantes.
Una lengua que sobrevive se adapta y se transforma. Además, las lenguas que mueren entierran culturas. Las Primeras Naciones americanas han visto cómo sus lenguas maternas eran eliminadas por las autoridades estadounidenses, que querían "matar al indio para salvar al hombre". Afortunadamente, algunas personas intentan revivir estas lenguas específicas, telúricas, ligadas al entorno en el que vivían estos pueblos. ¿Y si, en algún momento, la idea no fuera encontrar una lengua común, sino una manera de hacerse entender por todos conservando su toque lingüístico propio?
El tema de los recursos educativos abiertos ha ido adquiriendo cada vez más importancia con el paso del tiempo. La pandemia de covid-19 ha acelerado esto. Los profesores de muchos países han buscado materiales para enseñar a distancia. Compartir los recursos ayuda a proporcionar materiales de aprendizaje de calidad para todos, independientemente de su procedencia.
Es difícil conectar con el yo en una sociedad materialista porque estamos condicionados por tres prisiones: la mental, la emocional y la del ego. Es posible salir de estas prisiones cultivando tres cosas: dejarse llevar, confianza en sí mismo y desapego.
Las herramientas para recopilar y procesar grandes cantidades de datos son cada vez más populares. Este uso de los datos para detectar a los alumnos en situación de riesgo puede ayudar a optimizar el uso de los recursos de apoyo y, en general, el rendimiento del sistema escolar.