Temáticas de la semana

Versatilidad

Trabajar en distintos oficios, practicar deportes y aficiones, desarrollar una actividad paralela, lucrativa o no, cuidar de otras personas, hacer voluntariado, preparar comidas, mantener el hogar, etc..... La realidad de nuestras vidas demuestra que ante todo somos generalistas con algunas especialidades más desarrolladas y valoradas en la sociedad. En los 30 años en que nuestras redes se han ampliado a una escala sin precedentes, la complejidad de nuestras vidas exige necesariamente más polivalencia que nunca.

Tener una experiencia específica y solicitada es una ventaja reconocida, pero ser capaz de hacer frente a lo inesperado en varios ámbitos nos permite afrontar lo imprevisto con más confianza y sin preocupaciones. A medida que el mundo se vuelve más complejo, nos especializamos en más de un área pero, como a menudo descubrimos, las especializaciones envejecen rápidamente y sólo son útiles en momentos o contextos concretos. Difícilmente se puede cocer arroz con un láser o consolar a un niño con un fichero Excel. El profesor de programación Cobol ha tenido que especializarse en otra cosa, al igual que el confeccionista de muselinas para volantes o el obrero de fábrica sustituido por un robot.

El compromiso más común es tener una formación genérica en varias especialidades, aunque eso signifique mantenerse al día en las más populares mediante una formación ocasional. En la base de la polivalencia está la formación genérica: ciencia, cultura, filosofía, música, etc. Los divulgadores tienen necesariamente una amplia formación cultural. Algunas profesiones, como la política o la sanidad de primera línea, exigen claramente un alto grado de polivalencia para perdurar.

Dominar una especialidad conduce a veces a una prisión en la que sólo se nos pide que hagamos esa sin participar en el conjunto, herencia del taylorismo. A menudo es mejor ser polivalente, capaz de afrontar muchas situaciones y controlar tu entorno sin estar limitado por tu especialidad. Quienes cambian de profesión han desarrollado sus capacidades e intereses en más de un área. Por no hablar de que quienes tienen muchos intereses son menos propensos a la depresión: dos cosas pueden ir mal, lo cual no es nada cuando otras diez van bien, pero parecer dramático cuando sólo son esas dos. Cuando todo gira en torno a un único interés (videojuegos, trabajo, dinero, hijos, apariencia) el mundo se acaba al primer desliz.

A la escuela le interesa fomentar la formación genérica; las especialidades vienen y van muy pronto. Viva la polivalencia.

Feliz lectura.

Denys Lamontagne - [email protected]

Ilustración: DepositPhotos - photography33

Elementos del expediente

Reciba nuestro dossier de la semana por correo electrónico

Manténgase informado sobre el aprendizaje digital en todas sus formas cada día. Ideas y recursos interesantes. ¡Disfrútelo, es gratis!