Temáticas de la semana

Educación en el cambio

El acceso casi universal a Internet ha cambiado la forma de transmitir el conocimiento, y la llegada de la inteligencia artificial al acceso público no hace sino aumentar la presión. La digitalización en general (vídeo, audio, RV) hace que el acceso al conocimiento sea ubicuo (en cualquier lugar y en cualquier momento). Esto afecta a la forma en que enseñamos al menos tanto como lo hizo en su momento la aparición de la imprenta. Antes de la imprenta, la educación no tenía nada que ver con las prácticas que siguieron. La imprenta permitió transmitir conocimientos complejos, inalterados, a un gran número de personas. La educación experimentó entonces su segunda transformación, tras la que siguió a la invención de la escritura.

El aumento exponencial de los conocimientos se traduce en periodos de estudio más largos y en un incremento de la necesidad de formación en casi todos los campos innovadores, para una población que también crece constantemente. Esto conduce inevitablemente a un tercer cambio en la educación.

El modelo escolar de grupo dispar, obligado a progresar al mismo ritmo, a aprender materias que sólo interesan a una minoría, que estira la formación con estándares extraños, es en su mayoría ineficaz, agota tanto a profesores como a alumnos y endurece las administraciones. En resumen, podemos mejorar en todos los frentes: pedagógico, humano y económico, para aprovechar los cambios que se avecinan.

El Estado no puede hacerlo solo. Hemos llegado a la conclusión de que toda ayuda será apreciada y que se necesitan nuevas formas de aprender y enseñar: más eficaces, mejor orientadas, más diversificadas, mejor integradas, menos costosas, más accesibles. El Estado democrático tiene la responsabilidad de garantizar la equidad, pero en ninguna parte dice que sea mejor para satisfacer las necesidades que los propios ciudadanos, ni que un monopolio, aunque sea estatal, sea la mejor solución en todos los casos. Un poco de competencia anima a la gente a ir más allá.

La gente está deseosa de aprender, pero no le gusta que le impongan nada. Saben reconocer el esfuerzo que supone dominar una habilidad o alcanzar un objetivo; llegan cuando están preparados, o no. Si no pueden, la comunidad puede ayudarles. Muchos enfoques son posibles; varios modelos son mejores que uno; ahora es el momento de crear otros nuevos.

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Denys Lamontagne

Ilustración Dall.e 2
Primer: Joven profesor en traje formal enseñando a frikis con realidad virtual

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