En noviembre de 2022, superamos la marca simbólica de los 8.000 millones de habitantes en la Tierra. Esta cifra nos recuerda que tantas individualidades y mentalidades conviven en el mismo planeta.
Estos pensamientos no surgen de la nada. Las costumbres, la política, la estructura de la sociedad, el entorno, el contexto socioeconómico y muchos otros elementos influirán en quienes crezcan en ella. Algunos adoptarán los valores e ideas compartidos por la familia y la comunidad, mientras que otros los rechazarán de plano. Sin embargo, es siempre en reacción a estas influencias como se forja nuestro pensamiento.
Cada uno verá su propia visión como la que tiene más sentido... hasta que un día se enfrente a la de los demás.
Ya sea en debates, a través de intercambios en Internet o viajando, suele llegar un momento en que lo que nos parecía más obvio no es compartido por otras culturas o conciudadanos de otros orígenes. Esta confrontación puede dar lugar a dos tipos de reacción: el rechazo total o la apertura mental.
En un mundo ideal, la segunda respuesta sería la más común. Es la que más nos aporta. Entonces nos vemos obligados a analizar e intercambiar con quienes no perciben las cosas como nosotros. Sin embargo, en la era de las redes, es demasiado fácil encerrarnos en burbujas de pensamiento para evitar exponernos al punto de vista del otro. De ahí la importancia del entorno escolar para flexibilizar el pensamiento de los alumnos. Necesitan estar expuestos a otras formas de pensar, tanto en la resolución de problemas como en los debates y cuestiones que afectan a su sociedad.
Para lograrlo, hay que sacarlos de su zona de confort exponiéndolos a la cultura, las artes, la ciencia y los viajes de todo tipo. Esta exposición es tan beneficiosa para los humanos como para la inteligencia artificial. A medida que la inteligencia artificial adquiere un papel cada vez más importante en nuestras vidas, parece necesario introducirla en los enfoques humanistas, entre otros, para que no reproduzca los patrones estigmatizadores que aún existen. Google Imágenes empezó a mostrar algo más que mujeres blancas cuando se utilizaba el término de búsqueda "mujer", cuando el algoritmo se dio cuenta de que las representantes femeninas del mundo eran diversas.
El verano es el momento perfecto para salir y conocer especies, gentes, culturas y tradiciones diferentes. Sumergirse en el mundo sólo puede ser saludable para comprenderlo mejor y para reflexionar.
¡Feliz lectura!
Alexandre Roberge - [email protected]
Imagen: Gerd Altmann / Pixabay