Temáticas de la semana

Sesión intensiva

A medida que se acercan las fechas de entrega, los exámenes y las actuaciones, las prioridades cambian y los estudiantes suelen empezar a estudiar o producir intensamente, poniéndose bajo presión. ¿Cuáles son los límites? Aunque la práctica aumenta la confianza y el conocimiento no se contenta con ninguna zona gris, sigue necesitando tiempo y atención.

Las estrategias utilizadas para condensar el aprendizaje o la producción en un periodo limitado son bastante conocidas, pero lo que se conoce menos es su eficacia real. Muchos métodos tradicionales no abordan realmente los procesos de aprendizaje o producción. Éstos son más complejos e incluyen la organización, la frecuencia y los plazos, la retroalimentación, la comprobación y, sobre todo, la práctica y los ejercicios.

Vemos a personas que permanecen concentradas durante horas sin pensar siquiera en comer o beber. Son los que deberían servir de modelo. Están en flujo, no se les escapa nada, cazan la más mínima duda o vacilación. Su motivación es autosuficiente, a veces incluso grupal.

El tiempo disponible, la importancia del reto, la cantidad de conocimientos que hay que dominar o el trabajo que hay que producir influyen en la estrategia elegida. Algunos estudiantes crean entornos controlados, otros trabajan en grupo, algunos contratan entrenadores, tutores o utilizan la tecnología con mayor o menor éxito. Algunas instituciones ofrecen "clases magistrales" o "universidades de verano" para condensar el aprendizaje en un periodo más intenso.

Obtener un título en la mitad de tiempo es totalmente concebible, sobre todo con los avances en inteligencia artificial que hacen más accesible y eficaz el aprendizaje adaptativo. La enseñanza tradicional no podía hacer progresar a un grupo sin perder mucho tiempo o sin perder a los alumnos más lentos. Cuando no se comprende, desaparece la intensidad; cuando no se encuentra sentido, también lo hace la motivación; en ambos casos hay que cuidarla. Cuando el impulso se interrumpe constantemente, la concentración se evapora; la intensidad exige compromiso y no cabe en la dispersión. Y cuando hemos comprendido, la tensión también cesa, así que para mantener la intensidad pasamos a la etapa siguiente, y así hasta el final.

Denys Lamontagne - [email protected]

Ilustración: diego_cervo - DepositPhotos

Elementos del expediente

Reciba nuestro dossier de la semana por correo electrónico

Manténgase informado sobre el aprendizaje digital en todas sus formas cada día. Ideas y recursos interesantes. ¡Disfrútelo, es gratis!